La oficina que el PSOE puso a disposición del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, situada frente a la sede nacional de Ferraz, se ha convertido en uno de los puntos de mayor interés para los investigadores del caso Plus Ultra. Durante años, ese despacho funcionó como lugar habitual de trabajo y reuniones del exlíder socialista, hasta que la UDEF lo registró hace apenas dos semanas en el marco de las pesquisas abiertas.
La entrada policial en el inmueble permitió localizar 103 joyas y relojes que permanecían guardados en una caja fuerte. Ese hallazgo ha reforzado el foco sobre un espacio que, según las sospechas de los investigadores, pudo servir como centro de contactos políticos y empresariales vinculados a operaciones con Venezuela y China.
El despacho, ubicado en Ferraz 35, pertenece al PSOE y se encuentra a escasa distancia de la sede federal del partido. Desde allí, Zapatero habría mantenido encuentros con representantes de alto nivel de distintos gobiernos y con intermediarios relacionados con negocios en sectores como el oro y el petróleo, siempre según las líneas de investigación que ahora revisa la Policía.
Pese al impacto negativo de las últimas semanas para el expresidente, no todos los movimientos recientes han sido adversos para sus intereses. Uno de los más relevantes ha sido el nombramiento de Timoteo Zambrano como embajador de Venezuela en España, una figura considerada muy próxima a Zapatero y con la que mantiene relación desde hace más de una década.
Zambrano ha sido durante años uno de los enlaces más útiles del expresidente socialista con el régimen chavista. De acuerdo con crónicas venezolanas, su designación como representante diplomático en Madrid habría respondido a una petición directa de Zapatero a los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, dos de las figuras con mayor poder político en Caracas.
La conexión entre ambos viene de lejos. Ya en 2023, Zambrano viajó a España acompañado del candidato venezolano Antonio Ecarri para mantener reuniones con el Gobierno español y también con Zapatero. Uno de esos encuentros se celebró precisamente en la oficina de Ferraz 35, el mismo despacho que ahora ha quedado bajo la lupa policial.
La oposición venezolana ha recibido el nombramiento con enorme recelo. Pedro Urruchurtu, coordinador internacional de Vente Venezuela, ha afirmado que sería ingenuo interpretar la llegada de Zambrano a Madrid como un simple movimiento diplomático. A su juicio, el nuevo embajador aterriza en España para proteger a Zapatero y a su entorno, al tratarse de una persona que conocería secretos tanto del régimen venezolano como de sus colaboradores.
Urruchurtu considera especialmente llamativo el momento elegido para esa designación. Según su análisis, el nombramiento se produce casi como una respuesta de urgencia en plena investigación sobre las actividades del expresidente socialista, lo que alimenta las sospechas sobre el verdadero objetivo de la maniobra diplomática.
La UDEF, mientras tanto, mantiene el foco en el despacho de Ferraz como una pieza central dentro de la presunta red de influencia atribuida a Zapatero. Fuentes conocedoras de la investigación sostienen que parte de las reuniones de carácter empresarial se celebraban en oficinas de consultoras con las que colaboraba el expresidente, mientras que los encuentros con responsables políticos extranjeros solían tener lugar en Ferraz 35.