«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Varios analistas apuntan a que Washington contempla seriamente un cambio de régimen

Analistas y diplomáticos señalan que la Administración Trump se prepara para entrar a Venezuela y derrocar a Maduro

Tropas norteamericanas en El Caribe. Redes sociales

La Administración Trump se prepara para intensificar su pulso contra Nicolás Maduro con un despliegue militar sin precedentes en el mar Caribe. Aunque la Casa Blanca insiste en que se trata de «una misión antidroga y antiterrorismo», analistas y diplomáticos apuntan a que buscan aumentar la presión para forzar la salida del mandatario venezolano, al que Washington considera un usurpador y acusa de liderar redes criminales.

La operación incluye ocho buques de guerra con 4.500 efectivos a bordo y aviones de combate F-35 desplegados en Puerto Rico. Según expertos militares, semejante despliegue supera con creces lo necesario para interceptar lanchas rápidas dedicadas al narcotráfico y apunta más bien a un mensaje político y estratégico: la reactivación de una «diplomacia de las cañoneras» frente a Caracas. El almirante retirado James G. Stavridis lo resumió con claridad: «Esto es menos una lucha contra las drogas y más una advertencia de que Washington contempla seriamente un cambio de régimen«.

El mes de septiembre ya ha dejado los primeros choques. El 2 de septiembre, fuerzas estadounidenses atacaron una embarcación venezolana. Horas después, se produjo un segundo golpe sobre otra nave. Para Maduro, si Washington creía que eran traficantes de estupefacientes, debería haberlos detenido y no bombardeado.

Desde la Administración estadounidense, la línea oficial se mantiene. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, aseguró que el Gobierno está dispuesto a «usar todos los instrumentos de poder» para impedir que los cárteles inunden el país de drogas y llevar a sus responsables ante la justicia. Al ser preguntado si había discutido un plan de cambio de régimen con sus asesores militares o con el senador Marco Rubio, Trump lo negó durante el vuelo de regreso desde el Reino Unido a Washington.

Rubio, sin embargo, fue tajante en televisión: «No vamos a permitir que un cártel, disfrazado de gobierno, opere en nuestro propio hemisferio». Recordó que Maduro ha sido imputado por la justicia estadounidense y que existe una recompensa por su captura.

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