«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El grupo se presenta como un movimiento de "autodefensa queer"

‘Armed Queers SLC’, el grupo terrorista trans que continúa las amenazas contra líderes patriotas en EEUU: «Ben Shapiro debe ser el próximo asesinado»

Afiche del grupo terrorista Armed Queers SLC y Ben Shapiro. Redes Sociales.

En Estados Unidos, el epicentro de la violencia política se desplaza cada vez más hacia la extrema izquierda. Ahora, la alarma llega desde Utah, el mismo estado donde fue asesinado el joven activista conservador Charlie Kirk: allí opera una organización comunista armada encabezada por Ermiya Fanaeian, inmigrante palestino y transexual que lidera el colectivo «Armed Queers Salt Lake City» (AQSLC).

El grupo se presenta como un movimiento de «autodefensa queer», pero en realidad promueve la lucha armada, el marxismo-leninismo y la eliminación de las fuerzas policiales y las cárceles. En sus lineamientos, a los que tuvo acceso la prensa estadounidense, AQSLC defiende seis principios radicales, entre ellos la «defensa armada y combativa de las comunidades queer y trans», el «fin de la opresión capitalista» y la «construcción de una sociedad socialista».

La deriva extremista de la organización quedó clara cuando en su página de Facebook apareció como portada la frase: «Ben Shapiro debe ser el próximo asesinado». Tras la indignación generada, la cuenta fue eliminada, aunque sus mensajes violentos ya habían circulado masivamente.

Lejos de disimular, los portavoces del grupo reivindican sin tapujos su ideología. «Somos una organización marxista-leninista liderada por personas queer y trans», afirmó uno de ellos en una reunión celebrada en julio.

El caso ha cobrado especial relevancia tras el asesinato de Charlie Kirk, líder juvenil conservador que fue abatido en público la semana pasada. El crimen fue cometido por Tyler Robinson, un militante de extrema izquierda que convivía con una pareja transexual en «proceso de transición». En las municiones utilizadas por Robinson, la Policía encontró consignas de corte pro-LGBT, confirmando el carácter ideológico del ataque.

Aunque el sospechoso formal no fue Hunter Kozak —otro activista de izquierda presente en la escena—, este aprovechó las redes sociales para difundir un video ambiguo en el que expresaba «tristeza» por la muerte de Kirk, pero sin condenar con claridad la violencia.

El asesinato de Kirk y la aparición de grupos como Armed Queers Salt Lake City ilustran la peligrosa convergencia entre ideología de género, extrema izquierda y violencia armada en Estados Unidos. Una amenaza que, bajo el disfraz de «activismo», está sembrando odio contra conservadores, cristianos y todo aquel que desafíe el dogma progresista.

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