«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El republicano Ted Cruz ha anunciado que presentará un proyecto tras el ataque antisemita en Colorado

EEUU avanza para declarar como entidad terrorista a los Hermanos Musulmanes mientras Von der Leyen ignora la amenaza que supone para los europeos

Hermandad Musulmana
El senador Ted Cruz (EEUU) plantea calificar a la Hermandad Musulmana como grupo terrorista. Europa Press

Estados Unidos ha iniciado un movimiento decisivo contra los Hermanos Musulmanes, la organización islamista con presencia internacional y tentáculos ideológicos en decenas de países occidentales. Mientras varias naciones europeas llevan años elaborando informes que se pierden en la burocracia, Washington podría ser el primero en tomar la medida que muchos consideran urgente: declarar grupo terrorista a esta red islamista global.

El senador republicano Ted Cruz ha anunciado que presentará un proyecto de ley tras el ataque antisemita en Colorado, perpetrado por un simpatizante de la organización. Según explicó Cruz, los Hermanos Musulmanes «usan la violencia política para lograr fines políticos y desestabilizar a los aliados de Estados Unidos«, tanto a nivel interno como internacional. El senador también ha acusado a la administración Biden de permitir que el grupo afiance su influencia en el país, una influencia que lleva años infiltrándose en medios, universidades y ONG con apariencia moderada.

Esta vez, a diferencia de 2019, la iniciativa cuenta con apoyo bipartidista. El congresista demócrata Jared Moskowitz ha dirigido una carta a la Casa Blanca alertando de que la historia del grupo —cuyo brazo más conocido es Hamás en sus palabras— «amenaza la seguridad nacional y global».

Mientras tanto, la Unión Europea permanece en silencio. En Bruselas, las voces que han pedido acción —como el eurodiputado sueco Charlie Weimers (Demócratas de Suecia)— son sistemáticamente ignoradas por una burocracia más preocupada por el lenguaje inclusivo que por la seguridad de sus ciudadanos.

Weimers ha denunciado que Bruselas sigue jugando al «poli bueno» con una organización que ha alimentado el radicalismo islamista en ciudades como París, Bruselas o Berlín. De hecho, numerosos estudios han documentado los vínculos de entidades financiadas en Europa con la órbita de los Hermanos Musulmanes, particularmente en el ámbito educativo y religioso.

El medio norteamericano The National Interest ha dejado claro que declarar a los Hermanos Musulmanes como organización terrorista «no es un ataque al islam, sino una declaración contra el terrorismo envuelto en retórica religiosa«.

«Es el corazón de la maquinaria ideológica que ha radicalizado generaciones y bañado en sangre ciudades desde El Cairo hasta Tel Aviv y Nueva York», señala la publicación.

Durante su primer mandato, el presidente Donald Trump ya había intentado avanzar en esa línea, pero fue frenado por sectores del Congreso que cuestionaban si el grupo cumplía los requisitos técnicos. El nuevo contexto internacional, marcado por un auge global del islamismo político y por ataques recientes de inspiración yihadista en suelo occidental, ha cambiado el tono.

Ahora, la Casa Blanca, con Trump nuevamente al mando, podría dar un golpe estratégico contra una red que opera en la sombra pero actúa como columna vertebral del islamismo global. Frente a este escenario, la pasividad europea resulta cada vez más peligrosa. Mientras Washington actúa, Bruselas sigue paralizada.

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