Las autoridades estadounidenses han anunciado este miércoles que, a partir del próximo 2 de abril, exigirán una fianza de 15.000 dólares (13.000 euros) a los solicitantes de visados para negocios y turismo de una docena de países, entre ellos Nicaragua y Georgia, con objeto de prevenir «estancias ilegales», tras el vencimiento de ese permiso.
«El Departamento de Estado está ampliando su sistema de fianzas para visados a fin de que se aplique a un total de 50 países, a partir del 2 de abril, y exigirá a los ciudadanos extranjeros de esos países que depositen una fianza de 15.000 dólares antes de recibir visados B1 o B2 para negocios y turismo en Estados Unidos», ha especificado la Administración norteamericana en un comunicado.
Esos nuevo doce países son Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Nicaragua, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez. Todos ellos se sumarán a otras 38 naciones que ya forman parte de esta lista, como Argelia, Angola, Antigua y Barbuda, Bangladesh, Benín, Bután, Botsuana, Burundi, Cabo Verde, República Centroafricana, Costa de Marfil o Cuba.
También figuran en ese listado Yibuti, Dominica, Fiyi, Gabón, Gambia, Guinea, Guinea-Bisáu, Kirguistán, Malaui, Mauritania, Namibia, Nepal, Nigeria, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Tayikistán, Tanzania, Togo, Tonga, Turkmenistán, Tuvalu, Uganda, Vanuatu, Venezuela, Zambia y Zimbabue.
No obstante, el Ejecutivo estadounidense ha anotado que esa fianza será devuelta a los beneficiarios del visado que regresen a su país cumpliendo con los términos del documento y de la fianza o que no viajen.
Este sistema de fianzas para visados que, según ha avanzando el Departamento de Estado, podría seguir ampliándose, «ahorra» a los contribuyentes estadounidenses «cientos de millones de dólares cada año» en la medida en que, ha asegurado, expulsar a una persona en situación de irregularidad cuesta más de 18.000 dólares de media.