
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha imputado al expresidente cubano Raúl Castro por su papel en el derribo de dos avionetas del grupo de exiliados Hermanos al Rescate en 1996, un ataque ejecutado por aviones militares del régimen cubano que causó la muerte de cuatro personas. La acusación fue presentada ante un tribunal federal de Miami e incluye cargos de conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y destrucción de aeronaves.
La Fiscalía acusa a Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y número dos del régimen de Fidel Castro, de haber ordenado el ataque contra dos avionetas Cessna C-337 operadas por Hermanos al Rescate, una organización de exiliados cubanos con sede en Miami. En las aeronaves viajaban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano con residencia legal en Estados Unidos.
El derribo se produjo el 24 de febrero de 1996 y se convirtió en uno de los episodios más graves de la confrontación entre Washington y la dictadura comunista cubana. Según Reuters, la Organización de Aviación Civil Internacional determinó que el ataque ocurrió sobre aguas internacionales, una cuestión central en la acusación estadounidense contra el antiguo jerarca castrista.
El caso se inscribe en una ofensiva más amplia de la Administración de Donald Trump contra el régimen de La Habana. La imputación de Raúl Castro llega en un momento de creciente presión diplomática y judicial de Washington sobre Cuba, después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, llamara al pueblo cubano a construir una «nueva Cuba» sin la tutela de quienes controlan el país desde hace décadas.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, acusó esta semana a la élite del régimen de saquear miles de millones de dólares mientras la población sufre apagones, escasez de alimentos y falta de combustible. En un mensaje en español, propuso una relación directa entre Estados Unidos y el pueblo cubano, con ayuda humanitaria distribuida por la Iglesia católica u organizaciones fiables, sin pasar por las autoridades comunistas.
La imputación tiene una enorme carga simbólica. Raúl Castro, de 94 años, sigue siendo una figura central del castrismo aunque ya no ocupe formalmente la presidencia. Reuters advierte de que resulta poco probable que sea extraditado, pero la acusación marca un deterioro profundo de las relaciones entre Washington y La Habana y convierte el derribo de 1996 en una causa penal abierta contra uno de los principales responsables históricos del régimen.
El régimen cubano no ha respondido directamente a la imputación en los términos recogidos por Reuters, aunque altos cargos de La Habana han rechazado en las últimas horas la presión estadounidense y han vuelto a denunciar una supuesta agresión de Washington contra la isla.
El derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate ya había dado lugar en el pasado a procesos judiciales contra responsables militares cubanos. En 2003 fueron imputados un general de la Fuerza Aérea cubana y dos pilotos por su papel en el ataque. También fue condenado en EEUU Gerardo Hernández, miembro de la red de espionaje cubana conocida como la Red Avispa, por conspiración para cometer asesinato en relación con el caso; fue enviado a Cuba en 2014 como parte de un intercambio de prisioneros.