«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
En un mensaje en vídeo difundido en español coincidiendo con el Día de la Independencia de Cuba

Marco Rubio ofrece una relación directa entre EEUU y el pueblo cubano y denuncia que el régimen comunista ha saqueado miles de millones

Marco Rubio. Europa Press.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha propuesto abrir una «nueva relación» directa entre Washington y el pueblo cubano, sin la intermediación de la dictadura comunista de la isla, a la que ha acusado de saquear miles de millones de dólares mientras los cubanos sufren apagones, escasez de alimentos, falta de combustible y deterioro generalizado de las condiciones de vida.

En un mensaje en vídeo difundido en español coincidiendo con el Día de la Independencia de Cuba, Rubio afirmó que Estados Unidos está dispuesto a ayudar no sólo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro distinto para la isla. La propuesta incluye 100 millones de dólares en alimentos y medicinas, siempre que la ayuda sea distribuida directamente al pueblo cubano por la Iglesia católica u organizaciones caritativas de confianza, y no por las autoridades del régimen.

Rubio responsabilizó directamente a la cúpula comunista de la crisis que atraviesa Cuba. «La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.

El secretario de Estado apuntó especialmente contra GAESA, el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas cubanas, al que acusó de concentrar poder económico mientras la población soporta la miseria. Según Rubio, esta estructura controla alrededor del 70% de la economía cubana y dispone de 18.000 millones de dólares en activos, mientras los ciudadanos carecen de bienes básicos.

«Mientras ustedes sufren, estos empresarios tienen 18.000 millones de dólares en activos y controlan el 70% de la economía de Cuba. Todo pasa por sus manos», denunció Rubio, de origen cubano, en su mensaje.

El secretario de Estado rechazó el argumento habitual del régimen, que atribuye la crisis interna al embargo estadounidense. A su juicio, el problema no es un supuesto bloqueo, sino el saqueo sistemático de los recursos nacionales por parte de una pequeña élite que controla los sectores más rentables de la economía.

Rubio sostuvo que, tras años de petróleo gratis procedente de Venezuela, las autoridades cubanas ahora utilizan el combustible disponible para sus propios intereses, desde abastecer sus vehículos y generadores hasta sostener los privilegios de sus familias en el extranjero. El secretario de Estado llegó a señalar que miembros del entorno del régimen viven con lujos en lugares como Madrid o incluso en Estados Unidos.

La propuesta de Washington busca, según Rubio, romper la cadena de control del régimen sobre cualquier asistencia exterior. «Estamos ofreciendo cien millones de dólares en alimentos y medicinas para ustedes, el pueblo, pero tiene que ser distribuido directamente al pueblo cubano por la Iglesia católica u otros grupos caritativos de confianza», señaló.

El mensaje se enmarca en una nueva ofensiva de presión de la Administración de Donald Trump contra el régimen castrista. Según Reuters, Washington prepara además cargos penales contra el expresidente cubano Raúl Castro vinculados al derribo en 1996 de avionetas pilotadas por exiliados cubanos, una decisión que marcaría una nueva escalada en la política estadounidense hacia La Habana.

Rubio insistió en que los cubanos no necesitan una caridad permanente, sino libertad para desarrollar su propio proyecto de vida. Por ello, defendió una «nueva Cuba» en la que los ciudadanos puedan emprender, criticar al sistema sin miedo a la cárcel, elegir a sus gobernantes y sustituirlos mediante el voto si fracasan.

«Desde los medios de comunicación hasta el entretenimiento, desde los negocios hasta la política, desde la música hasta los deportes, los cubanos han llegado a la cima de prácticamente todas las industrias. En todos los países excepto uno, Cuba», afirmó.

El régimen cubano ha respondido calificando el mensaje de Rubio como una maniobra engañosa y ha vuelto a responsabilizar a las sanciones estadounidenses de la crisis económica de la isla. La embajada cubana en Washington acusó a EEUU de someter al país a una agresión cruel mediante sanciones que, según La Habana, agravan la crisis energética y económica.

Rubio, sin embargo, centró su mensaje en el control interno que ejerce la élite comunista sobre los recursos del país. Para el secretario de Estado, el obstáculo principal para una nueva relación entre EEUU y Cuba no es el pueblo cubano, sino quienes lo gobiernan desde hace décadas.

«En Estados Unidos estamos listos para abrir un nuevo capítulo en la relación entre nuestra gente y nuestros países; actualmente lo único que se interpone en el camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país», concluyó.

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