Un grupo de inmigrantes africanos ha asesinado de una paliza brutal a un aficionado sueco de 32 años en una zona de fans del Mundial en Copenhague, Dinamarca. La víctima, identificada como Christian Zedig, padre de dos niñas pequeñas y policía fuera de servicio, recibió golpes y patadas mientras yacía en el suelo después de intentar calmar una pelea que estalló durante la retransmisión del partido Noruega-Costa de Marfil.
El incidente ocurrió el pasado martes por la noche en Islands Brygge, donde cientos de personas seguían en pantallas gigantes el encuentro de octavos de final del Mundial 2026. Noruega venció 2-1 a Costa de Marfil y los hinchas nórdicos, entre ellos suecos y noruegos, celebraban la victoria cuando un grupo de jóvenes africanos, seguidores de Costa de Marfil, comenzó a provocar y lanzar objetos. La situación derivó en una agresión masiva contra los aficionados que festejaban.
Según testigos, Zedig intentó mediar para evitar que la pelea escalara. Fue entonces cuando uno de los agresores lo golpeó en la cabeza, haciéndolo caer, y varios miembros del grupo lo patearon repetidamente mientras estaba en el suelo. La paliza fue tan violenta que el sueco sufrió lesiones graves en la cabeza y fue trasladado de urgencia al hospital Rigshospitalet de Copenhague, donde finalmente falleció a causa de las heridas.
La policía danesa confirmó el ataque y ha identificado a al menos uno de los responsables principales, del que ha difundido una fotografía para su localización. El sospechoso y el resto del grupo huyeron del lugar tras la agresión. Las autoridades han reforzado la presencia policial en las zonas de fans y piden colaboración ciudadana para dar con los agresores, que permanecen en paradero desconocido.
La esposa de la víctima, Emelie, ha compartido en redes sociales el dolor de la familia y ha confirmado que Christian no sobrevivió a la brutal paliza. El caso ha generado una oleada de indignación en Suecia y Dinamarca, donde se exige una investigación exhaustiva y medidas más estrictas contra la violencia en eventos deportivos masivos.
Este nuevo episodio de violencia vinculado a la inmigración en Europa reaviva el debate sobre la seguridad en las grandes concentraciones futbolísticas y el impacto de ciertos colectivos en las ciudades anfitrionas durante el Mundial. La policía danesa continúa las pesquisas y no descarta que más personas del grupo sean identificadas en los próximos días.