El eurodiputado de AfD, Alexander Sell, ha cargado con dureza contra la regularización masiva de inmigrantes ilegales impuesta por Pedro Sánchez en España y ha advertido de que, a su juicio, forma parte de una estrategia que también se estaría aplicando en otros países europeos para alterar el censo electoral.
En una entrevista concedida a LA GACETA, Sell ha comparado la situación española con la de Alemania, donde, según ha afirmado, el año pasado fueron regularizados unos 330.000 extranjeros, principalmente sirios. Para el dirigente de Alternativa para Alemania, este tipo de políticas responden a una lógica política clara: ampliar la base electoral de la izquierda ante el crecimiento de los partidos soberanistas y patriotas.
El eurodiputado ha recurrido a una conocida frase atribuida a Bertolt Brecht para resumir su diagnóstico: si el pueblo deja de apoyar a la política, la política decide escoger otro pueblo. Según Sell, eso es lo que estaría ocurriendo en Europa mediante procesos de nacionalización y regularización que, en su opinión, buscan compensar la pérdida de apoyo social de los partidos tradicionales de izquierdas.
Sell ha sostenido que la inmigración masiva y las políticas climáticas han tenido consecuencias destructivas para Europa, especialmente en Alemania, donde ha vinculado la agenda verde con la desindustrialización del país. A su juicio, cada vez más ciudadanos perciben ese deterioro y por eso crece el respaldo a formaciones como AfD.
El eurodiputado también ha criticado el aislamiento político impuesto a su partido en Alemania. Ha denunciado que socialdemócratas y verdes presionan a la CDU para impedir cualquier cooperación con AfD, lo que, según él, obliga a la democracia cristiana alemana a pactar con la izquierda y acaba dejando el programa político en manos de socialistas y ecologistas.
Sell ha citado sondeos recientes para subrayar el avance de AfD y el retroceso de sus rivales. Según ha explicado, una encuesta situaría a su formación en el 28% de los votos, por delante de la CDU, que caería al 21%, mientras que el SPD quedaría en torno al 12%. Para el eurodiputado, tanto socialdemócratas como democristianos dependen cada vez más de un electorado envejecido y afrontan un declive estructural.
Durante la entrevista, el dirigente alemán también a cuestionado el papel del PSOE en el Parlamento Europeo y sus vínculos internacionales. Ha recordado una resolución sobre Venezuela en la que los socialistas europeos no respaldaron con claridad una condena al régimen de Nicolás Maduro ni el reconocimiento de Edmundo González como presidente legítimo.
Sell ha afirmado que le resulta «increíble» que un partido de Gobierno en la Unión Europea mantenga vínculos políticos con organizaciones integradas en la Internacional Socialista, donde también participan fuerzas próximas al chavismo. En ese sentido, ha presentado al PSOE como un socio clave de la socialdemocracia alemana dentro del grupo socialista europeo.
El eurodiputado también ha criticado el uso de fondos europeos en España y ha sostenido que el Gobierno de Sánchez habría empleado recursos del programa Next Generation EU de manera indebida para financiar el sistema de pensiones. Sell ha asegurado que transmite esa preocupación en Alemania y ha defendido que el Ejecutivo alemán debería exigir explicaciones y, llegado el caso, la devolución de esos fondos.
En el tramo final de la entrevista, Sell ha alertado de que los partidos responsables, en su opinión, del deterioro europeo no quieren aceptar el cambio político que se está produciendo en las urnas. Ha reivindicado que la democracia consiste en permitir una alternancia pacífica cuando los ciudadanos retiran su confianza a un gobierno.
El representante de AfD ha mencionado también al vicepresidente estadounidense J. D. Vance, a quien ha citado como defensor de que en una democracia no deben existir cordones sanitarios contra partidos que reciben respaldo electoral. Sell ha concluido afirmando que Europa atraviesa una crisis democrática profunda y ha señalado a la Comisión Europea como parte del problema.