
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra un hombre identificado como Michael Marx, de 45 años, a quien la Fiscalía federal describe como un «progresista» radical que disparó el lunes contra agentes del Servicio Secreto cerca de la Casa Blanca, en Washington. El caso también dejó herido a un niño que fue alcanzado por los disparos durante el tiroteo.
Según la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, el acusado habría expresado abiertamente su hostilidad contra la Administración Trump y respondió con una frase ofensiva cuando fue interrogado por las autoridades. «Que se joda la Casa Blanca», dijo al ser aprehendido por los agentes el mismo lunes, según ha reseñado El Diario de las Américas.
Marx enfrenta acusaciones por agresión a un agente federal y por disparar un arma de fuego como delito violento.
El enfrentamiento ocurrió el lunes en la intersección de la calle 15 y la avenida Independencia, pocos minutos después de que pasara por la zona el convoy del vicepresidente estadounidense, JD Vance.
De acuerdo con la información oficial, agentes de civil del Servicio Secreto detectaron a un sospechoso que parecía portar un arma, lo abordaron y este huyó brevemente antes de sacar su pistola y abrir fuego. Los agentes respondieron al ataque e hirieron al sospechoso, que luego fue trasladado a un hospital, mientras el menor lesionado quedó fuera de peligro.