«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La radicalización islamista en el Partido Demócrata

El Partido Demócrata respalda al musulmán de origen somalí Omar Fateh como candidato a alcalde en Minneapolis

omar fateh somalí
Omar Fateh. Redes Sociales

El Partido Demócrata-Agrario-Laborista (DFL, por sus siglas en inglés), rama del Partido Demócrata en Minnesota, ha confirmado su apoyo a Omar Fateh como candidato oficial a la alcaldía de Minneapolis. Fateh, de origen somalí y primer musulmán en alcanzar un escaño en el Senado estatal, encarna el perfil cada vez más dominante en la izquierda estadounidense: multiculturalismo agresivo, política de subsidios para ilegales y confrontación con las instituciones nacionales.

«Estoy profundamente honrado de ser el candidato respaldado por el DFL para la alcaldía de Minneapolis. Este respaldo es un mensaje claro de que los ciudadanos están hartos de las promesas rotas y de la política de siempre», declaró Fateh en su cuenta de X , presentándose como la alternativa al sistema y prometiendo una ciudad «para todos».

La trayectoria política de Fateh ha estado marcada por una abierta defensa de la inmigración ilegal. En 2023, Fateh promovió y logró avanzar una iniciativa legislativa que ofrece matrículas universitarias gratuitas y financiadas por el contribuyente a hijos de inmigrantes ilegales cuyos hogares tengan ingresos inferiores a los 80.000 dólares anuales.

En sus propias palabras: «Queremos asegurarnos de que estamos expandiendo las oportunidades para todos, independientemente de su estatus de documentación».

Su visión del poder municipal va más allá de lo administrativo: en su lanzamiento como candidato, Fateh anunció su intención de «proteger Minneapolis de una Casa Blanca hostil» —una referencia explícita al Gobierno federal, al que considera contrario a los valores de su ciudad santuario— y prometió «diversificar» la respuesta de seguridad pública, término usualmente asociado a desfinanciar la policía y sustituirla por programas ideologizados de intervención social.

Fateh ha lanzado acusaciones de «supremacismo blanco» contra congresistas como Lauren Boebert por oponerse al uso de fondos públicos para beneficiar a inmigrantes ilegales. Su retórica encaja con el giro del Partido Demócrata hacia el victimismo interseccional y la criminalización de cualquier oposición a la agenda migratoria, incluso si esta se basa en el sentido común o en la protección de los recursos nacionales.

El respaldo a Fateh consolida la normalización del islamismo político en las estructuras institucionales del Partido Demócrata, que en ciudades como Minneapolis o Nueva York ya es una tendencia consolidada. Al igual que figuras como Ilhan Omar, Zohran Mamdani, o Rashida Tlaib, Fateh representa un modelo de político cuya legitimidad descansa más en su identidad que en su programa.

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