El alcalde de Nueva York, el socialista Zohran Mamdani, ha lanzado un órdago fiscal que amenaza con sacudir los cimientos del mercado inmobiliario de su ciudad. El regidor socialista ha advertido de que, si el estado no accede a gravar a los «ultrarricos» y a las grandes corporaciones, activará como «último recurso» un aumento del impuesto a la propiedad del 9,5% para cubrir un déficit de 5.400 millones de dólares.
En un mensaje publicado en la red social X, Mamdani fue tajante: «Tras años de mala gestión fiscal, nos enfrentamos a un déficit presupuestario de 5.400 millones de dólares, con dos opciones. Una: Albany (Condado de Nueva York), puede aumentar los impuestos a los ultrarricos y a las corporaciones más rentables. La otra, un último recurso: equilibrar el presupuesto a costa de los trabajadores». Y remachó: «Sin otra opción, la ciudad tendría que aumentar los impuestos a la propiedad».
El aviso ha encendido todas las alarmas en el sector inmobiliario, que habla abiertamente del «Efecto Mamdani». Ben Jacobs, agente de la firma Douglas Elliman, advirtió en declaraciones a Fox News de que «incluso la discusión de un aumento del 9,5% es suficiente para influir en el comportamiento del comprador». Según explicó, «algunos compradores han considerado otras ciudades como alternativas porque simplemente no están de acuerdo con la política de Mamdani]».
Los expertos alertan de que tanto subir impuestos a los ricos pueden tener consecuencias totalmente contrarias a las buscadas. «El aumento de los impuestos corporativos y sobre el patrimonio puede desencadenar una reacción en cadena». En muchos casos, los aumentos del impuesto a la propiedad acaban trasladándose a los inquilinos. «La historia demuestra que el aumento del impuesto puede traducirse en aumentos graduales de la renta con bastante rapidez», explicó un experto.
Con un alquiler medio que ronda los 3.454 dólares mensuales, el temor a nuevas tasas pueden terminar afectando gravemente al mercado.