«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Su asistente, Jennifer Powers (45), también fue arrestada

Un exgerente del Soros Fund Management imputado por tener un «calabozo sexual» en Nueva York usado para abusar de mujeres

Howard Rubin. Youtube.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha imputado a Howard Rubin (70), exgestor de carteras de Soros Fund Management, por un esquema de tráfico sexual, abuso y fraude bancario que operó durante una década en Manhattan.

Según la acusación, Rubin atrajo a mujeres —incluidas exmodelos de Playboy— a un ático cercano a Central Park, donde había instalado una habitación insonorizada con dispositivos BDSM y de descarga eléctrica, descrita por los fiscales como un auténtico «calabozo sexual». Allí, presuntamente, las víctimas eran sometidas a violencia, coerción y engaños.

Los fiscales señalan que entre 2009 y 2019 Rubin destinó más de un millón de dólares a vuelos, pagos y mantenimiento de la propiedad. Para silenciar denuncias, utilizaba acuerdos de confidencialidad y presiones legales. En muchos casos, las mujeres habrían sido inducidas a consumir alcohol o drogas antes de los abusos.

Su asistente, Jennifer Powers (45), también fue arrestada. Junto a Rubin, enfrenta cargos de tráfico sexual y fraude bancario tras supuestamente falsear documentos para adquirir una vivienda en Texas. El fiscal federal Joseph Nocella Jr. denunció que Rubin usó su fortuna para «engañar y reclutar mujeres, torturarlas sin consentimiento y causarles daños físicos y psicológicos duraderos«.

El subdirector del FBI, Christopher Rai, añadió: «Explotaron el estatus de Rubin para atrapar a sus víctimas, obligarlas a soportar traumas impensables y luego silenciarlas con amenazas legales».

Un juez federal de Brooklyn ordenó su detención sin fianza, rechazando la oferta de una caución de 25 millones de dólares por considerarlo un riesgo de fuga. Rubin trabajó en firmas como Merrill Lynch y Bear Stearns antes de fichar por Soros Fund Management (2008-2015), especializado en títulos hipotecarios.

En 2017 ya había sido condenado civilmente a pagar 3,9 millones de dólares a varias mujeres por abusos similares. Ahora, de ser hallado culpable, se enfrenta a penas mínimas de 15 años y hasta cadena perpetua por tráfico sexual, además de 30 años adicionales por fraude bancario.

Fondo newsletter