Estados Unidos ha iniciado una ofensiva comercial para cortar toda fuente de financiación de Irán y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha amenazado con sanciones a todos los países que mantengan lazos comerciales con el país asiático, incluyendo a China, para alcanzar un aislamiento total de la economía iraní.
«A partir de hoy, las acciones del Departamento del Tesoro y otras agencias estrecharán el cerco y bloquearán toda posible fuente de ingresos que financie a la Guardia Revolucionaria Islámica y al malvado régimen iraní. Estamos aplicando un enfoque de cero fugas», ha sostenido el responsable del Tesoro en rueda de prensa.
De esta manera, Bessent ha indicado que el Gobierno estadounidense ha identificado «cada nodo, cada instalación y cada red» que Irán ha utilizado para continuar con el comercio de petróleo y escapar de las sanciones ya impuestas contra el país. «No habrá ni un mínimo respiro para que el régimen reconstruya su capacidad de infligir terror contra Estados Unidos», ha aseverado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la semana pasada el inicio de una «guerra económica» contra Irán tras las recientes ofensivas militares contra la República Islámica. Las medidas concretas de esta «guerra» tendrían que haber sido anunciadas este lunes por Bessent, pero finalmente ha habido pocos cambios tangibles.
El propio Trump ha mantenido contactos en las últimas horas con diversos líderes mundiales para trasladarles las acciones concretas a implementar con el objetivo de bloquear estas fuentes de financiación y el Ejecutivo ha proclamando que algunas de ellas ya están teniendo resultados.