El FBI ha desarticulado un plan terrorista del Estado Islámico que buscaba atacar a la población estadounidense durante el fin de semana de Halloween. Cinco individuos fueron arrestados en las ciudades de Detroit, Dearborn e Inkster (Michigan) tras un operativo conjunto entre agencias federales y autoridades locales. Según fuentes oficiales, la intervención impidió un «ataque devastador» que habría tenido como objetivo a civiles durante las celebraciones.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó que la acción fue el resultado de días de vigilancia intensiva y de allanamientos simultáneos en viviendas de Dearborn. Los terroristas usaban el término «Pumpkin Day» (Día de la Calabaza) como código interno para referirse a Halloween y disimular sus comunicaciones sobre el atentado.
Las investigaciones apuntan a que los detenidos mantenían afinidad ideológica con el ISIS y que podrían haberse radicalizado de forma autónoma a través de redes sociales y foros extremistas. Las autoridades encontraron armas y materiales de comunicación que evidencian un nivel de organización superior al de otros casos recientes de terrorismo doméstico.
El operativo se produce pocos meses después de la detención de Ammar Said, acusado de planear un ataque contra una base militar estadounidense en nombre del Estado Islámico. Los expertos en seguridad advierten que la presencia de células radicalizadas en territorio estadounidense representa un desafío creciente para las agencias federales, que mantienen activos varios operativos de inteligencia preventiva.
Fuentes judiciales confirmaron que los documentos del caso permanecen sellados mientras continúa la instrucción federal, aunque se espera que en los próximos días se formulen cargos por terrorismo. El FBI, que calificó el ataque frustrado como «una amenaza grave y planificada con precisión», reforzó la seguridad en varios estados ante la posibilidad de ataques inspirados por el ISIS durante las festividades de fin de año.