Robert F. Kennedy Jr., nombrado por Trump para emprender una reforma radical de la salud pública en Estados Unidos conocida como MAHA (Hagamos America Sana de Nuevo), ha anunciado la prohibición total del timerosal, un conservante a base de mercurio que se encuentra en las vacunas contra la gripe administradas a niños y mujeres embarazadas. El timerosal está prohibido dentro de la Unión Europea para tal uso.
Los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos llevan décadas permitiendo el uso del timerosal, cuyo ingrediente principal es el etilmercurio, a pesar de la abrumadora evidencia de su neurotoxicidad.
Kennedy cita estudios revisados por pares y documentación oficial del gobierno que identifica el timerosal como neurotoxina, carcinógeno, mutágeno y tóxico para la reproducción. «La cantidad de etilmercurio en la vacuna contra la gripe que los CDC acaban de prohibir bajo mi orden es 25.000 veces el nivel de seguridad de la EPA para el agua potable», asegura.
Kennedy aprovechó el anuncio para cargar contra las agencias federales, que llevan décadas ignorando los avances científicos en este particular. En 2001, William Egan, de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA), admitió bajo juramento en una vista en el Congreso que la seguridad del timerosal nunca se ha estudiado en humanos. Un estudio posterior encontró que este mercurio altamente tóxico permanece en el cerebro durante más de 27 años.
Asimismo, Kennedy pide en su anuncio a los organismos mundiales de salud, en particular a la Organización Mundial de la Salud y GAVI, la Alianza para las Vacunas, que dejen de usar conservantes a base de mercurio en las vacunas administradas a los bebés en los países en desarrollo.