Las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos se redujeron en más de un 20% durante el último año, según los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), coincidiendo con el giro radical en política de seguridad y control fronterizo impulsado por la Administración de Donald Trump.
Las cifras, que analizan los fallecimientos registrados hasta agosto de 2025, muestran un cambio de tendencia significativo tras años de deterioro durante el mandato de Joe Biden, según informa Fox News. Aunque el descenso comenzó tímidamente en los últimos meses de la administración demócrata, el retroceso se aceleró de forma clara tras el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.
«El cierre de la frontera tiene mucho que ver con esta caída», explicó Joseph Giacalone, exsargento del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y profesor de Justicia Criminal en la Universidad Estatal de Pensilvania. «Cuantas menos rutas abiertas haya, menos oportunidades tienen los narcotraficantes y sus mulas para introducir droga en el país».
Durante los años de Biden, las muertes por sobredosis se dispararon y se estabilizaron en niveles récord, en paralelo al colapso del control fronterizo y al auge del tráfico de fentanilo procedente de México. Los gráficos del CDC reflejan cómo la curva se dispara a partir de 2021 y sólo comienza a corregirse cuando se refuerzan las medidas de seguridad y persecución del crimen organizado.
Aunque el CDC no atribuye oficialmente el descenso a una causa concreta, expertos en seguridad y criminología coinciden en que la recuperación del control territorial ha sido un factor decisivo. Trump ha relanzado desde su primer día una estrategia integral contra los cárteles, reforzando la frontera sur, incrementando las incautaciones y autorizando operaciones directas contra redes de tráfico.
«Puede que la mayor disponibilidad de naloxona haya ayudado en algunos casos, pero nada ha tenido un impacto comparable al cierre del grifo en la frontera», subrayó Giacalone. «La disuasión importa, y mucho, en política criminal».
Los datos estatales refuerzan esta lectura. Estados como Luisiana, Florida, Virginia, Nueva York, Vermont, Wyoming y el Distrito de Columbia registraron descensos superiores al 30% en las muertes por sobredosis. En términos generales, sólo cinco estados no experimentaron reducciones significativas.
Dakota del Norte se mantuvo estable, mientras que Kansas y Hawái registraron aumentos inferiores al 2%. Nuevo México anotó un repunte cercano al 3,5%. El único caso preocupante fue Arizona, donde las muertes aumentaron un 17,75% entre agosto de 2024 y 2025, especialmente en el condado de Maricopa, una de las zonas más castigadas por el fentanilo. Cabe recalcar que en Arizona gobierna Katie Hobbs, del Partido Demócrata.
Las autoridades locales han intensificado allí la persecución penal contra los traficantes, aplicando nuevas leyes estatales que permiten imputar a los vendedores cuando sus drogas provocan muertes. La fiscalía del condado ha situado la lucha contra el fentanilo como una prioridad absoluta.
Desde su regreso al Despacho Oval, Trump ha aprobado una batería de medidas contra el narcotráfico: refuerzo de la Patrulla Fronteriza, aumento de las incautaciones de metanfetamina y fentanilo, operaciones navales contra rutas marítimas y una ofensiva diplomática y policial contra los cárteles mexicanos. El propio Departamento de Seguridad Nacional ha confirmado que 2025 cerró con el menor número de detenciones en la frontera desde 1970, un dato que refleja el impacto del nuevo enfoque.