«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Trinidad y Tobago ha ofrecido sus puertos y aguas territoriales

Marco Rubio negocia con Italia, Canadá, Reino Unido y Francia una ofensiva militar contra el narcotráfico y excluye a España por el vínculo de Zapatero con Maduro

Marco Rubio, José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Maduro. Redes sociales

Fuentes diplomáticas han revelado que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, está en negociaciones con México, Canadá, Italia, Reino Unido y Francia para articular una operación conjunta en el Caribe destinada a frenar el narcotráfico procedente de Venezuela. El objetivo de estas conversaciones es sumar medios militares de distintos aliados con el fin de intensificar la ofensiva contra el llamado Cártel de los Soles, organización criminal que, según Washington, opera bajo la protección directa del régimen de Nicolás Maduro.

Entre los países contactados, Francia ya ha confirmado que movilizará unidades navales hacia Guadalupe, en el mar Caribe, con la idea de blindar sus territorios de ultramar y frenar el tráfico de estupefacientes hacia Europa. En paralelo, Trinidad y Tobago ha ofrecido sus puertos y aguas territoriales para apoyar las acciones de interdicción, al considerar que el auge del crimen organizado en Venezuela supone una amenaza inmediata para la seguridad regional.

La iniciativa impulsada por Rubio se enmarca en un contexto en el que la administración Trump ha catalogado oficialmente a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, una decisión adoptada en febrero que amplía las herramientas legales y militares para combatirlos. Este cambio de estatus vino acompañado de un incremento histórico en la recompensa por la captura de Maduro, que asciende ahora a 50 millones de dólares, una cifra sin precedentes en la política exterior de Estados Unidos y superior a la ofrecida en su día por Osama bin Laden.

En este escenario de cooperación internacional, destaca la ausencia de España, excluida de las conversaciones por el deterioro de las relaciones bilaterales con Washington. Según fuentes consultadas, la Casa Blanca desconfía de la política exterior del gobierno de Pedro Sánchez, especialmente por sus acuerdos con China y por la colaboración con la tecnológica Huawei en el manejo de datos estratégicos, algo que en Estados Unidos se interpreta como un riesgo para la seguridad.

Otro motivo que erosiona la credibilidad de Madrid, apuntan los reportes, es la influencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, asesor cercano a Sánchez y conocido por sus vínculos con Maduro. Su silencio ante episodios como la negativa del chavismo a reconocer los resultados electorales de la oposición el año pasado ha reforzado la percepción en Washington de que España no es un socio fiable en esta estrategia contra el narcotráfico venezolano.

La ofensiva liderada por Rubio se suma al despliegue naval que Estados Unidos ya mantiene en aguas próximas a Venezuela y que Caracas interpreta como una amenaza directa. Analistas consideran que la incorporación de aliados europeos y americanos no solo aumentaría la presión sobre el régimen chavista, sino que también serviría para cortar las fuentes de financiación ilícita que sostienen a gobiernos inestables y organizaciones criminales en toda la región latinoamericana.

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