El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha defendido este miércoles el despliegue antidrogas ordenado por el presidente Donald Trump en aguas del Pacífico y el Caribe y que, tras el bombardeo a un grupo de narcolanchas, se ha saldado con la muerte de al menos 77 narcoterroristas.
Durante una reunión del G-7 efectuada en Canadá, Rubio respondió a los señalamientos de la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quien ha puesto en duda la legalidad del despliegue. De acuerdo con el secretario de Estado estadounidense, Bruselas no tiene modo alguno de injerir en esta política trazada por Washington para hacer frente a grupos del narcotráfico.
«No creo que la Unión Europea pueda determinar lo que es la ley internacional. Desde luego no pueden determinar como Estados Unidos defiende su seguridad nacional. Estados Unidos está siendo atacado por organizaciones criminales terroristas en nuestro hemisferio y el presidente (Donald Trump) está respondiendo en defensa de nuestro país», dijo el funcionario norteamericano.
«Me parece interesante que todos estos países quieren que les proporcionemos, por ejemplo, misiles Tomahawk con capacidad nuclear para defender Europa, pero cuando EE.UU. posiciona portaaviones en nuestro hemisferio, donde vivimos, entonces eso es un problema», precisó además Rubio.