
El Departamento de Educación de Estados Unidos, bajo la nueva administración de Donald Trump, ha lanzado un contundente mensaje a cinco distritos escolares de Virginia que implementaron políticas de acceso a baños y vestidores basadas en la identidad de género: o eliminan esas normativas en un plazo de diez días o enfrentarán consecuencias legales.
Las autoridades federales consideran que dichas políticas, heredadas del periodo Biden, constituyen una agresión directa al derecho de las alumnas a espacios seguros y diferenciados por sexo biológico. En concreto, los distritos afectados son: Loudoun County, Fairfax County, Prince William County, la ciudad de Alexandria y Arlington.
El informe del Departamento de Educación, respaldado por un reciente fallo de la Corte Suprema, afirma que «la identidad transgénero no equivale al sexo biológico», y que aplicar políticas de acceso a instalaciones según identidad de género vulnera la letra y el espíritu del Título IX, que prohíbe la discriminación sexual en centros educativos que reciben fondos públicos.
La investigación fue activada tras múltiples denuncias de estudiantes —principalmente mujeres— que expresaron su incomodidad y temor a usar baños y vestuarios escolares. Incluso se registraron reportes de conductas inadecuadas dentro de espacios reservados para chicas.