«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
responsabiliza directamente a la política migratoria de Biden

Trump, ante el ataque terrorista de un afgano en las inmediaciones de la Casa Blanca: «Ha sido un crimen contra toda nuestra nación»

Donald Trump. Europa Press

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado este miércoles el tiroteo que dejó a dos miembros de la Guardia Nacional en estado crítico cerca de la Casa Blanca como «un acto de odio y un acto de terrorismo«. El mandatario señaló como principal sospechoso a «un extranjero que entró desde Afganistán» durante los vuelos de evacuación organizados por la Administración Biden tras la caída de Kabul en 2021.

En un mensaje grabado difundido en Truth Social, Trump denunció que «este atroz ataque ha sido un acto de maldad, un acto de odio y un acto de terrorismo. Ha sido un crimen contra toda nuestra nación». Según afirmó, el Departamento de Seguridad Nacional está «convencido» de que el detenido es uno de los afganos trasladados a Estados Unidos durante la retirada caótica de Biden, algo que también confirmó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.

Trump, visiblemente indignado, aseguró estar «decidido a garantizar que el animal que perpetró esta atrocidad pague el precio más alto posible» y prometió «hacer que Estados Unidos vuelva a ser totalmente seguro», con una referencia explícita a la pena de muerte: dijo que llevará al autor de este ataque “a una pronta ejecución».

El presidente acusó directamente a Biden de haber importado la amenaza. «Fue trasladado por la Administración Biden en septiembre de 2021 en esos infames vuelos de los que todo el mundo hablaba», señaló, insistiendo en que las políticas migratorias de su predecesor permitieron la llegada de personas «sin verificar, sin antecedentes y procedentes de lugares que no queremos ni conocer». Trump elevó el tono al afirmar que bajo Biden entraron «20 millones de extranjeros desconocidos», algo que consideró «la mayor amenaza a la seguridad nacional».

El mandatario reclamó un examen exhaustivo de todos los ciudadanos afganos que ingresaron al país durante la etapa Biden y defendió la expulsión de cualquier extranjero «que no pertenezca aquí ni beneficie a nuestro país». Concluyó con una frase que resume su política migratoria: «Si no pueden amar a nuestro país, no los queremos».

Mientras tanto, los dos guardias nacionales continúan en estado crítico. En respuesta al ataque, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos anunció la suspensión inmediata de todas las solicitudes de inmigración de ciudadanos afganos, alegando la necesidad de revisar los protocolos de seguridad. «La protección y seguridad de nuestra patria sigue siendo nuestra única misión», comunicaron.

El tiroteo vuelve a encender el debate sobre inmigración y seguridad en un país profundamente dividido. Para Trump, el mensaje es claro: lo ocurrido es la prueba más reciente de que la política migratoria de Biden «abre la puerta al terrorismo».

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