El régimen comunista en Cuba aceptó el pasado 9 de febrero un vuelo de deportación masiva procedente de Estados Unidos en el que viajaban al menos seis ciudadanos cubanos condenados por delitos graves. La información fue confirmada este miércoles por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), que destacó el carácter inédito de la operación tras décadas de negativa sistemática por parte de La Habana.
Durante años, las autoridades comunistas se negaron a readmitir a nacionales condenados en territorio estadounidense, especialmente cuando se trataba de crímenes de gravedad. Esa política provocó que muchos de ellos terminaran enviados a terceros países.
El ICE ha subrayado ahora en sus redes sociales que, aunque La Habana había mostrado reticencias a estos vuelos, bajo la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se han incrementado las repatriaciones en cifras récord. El vuelo del 9 de febrero, el primero de 2026 con destino a la isla, trasladó a 170 ciudadanos cubanos. Entre ellos figuraban individuos condenados por asesinato, secuestro, violación y tráfico de drogas, entre otros delitos.
ICE DEPORTED 170 CUBAN CRIMINAL ILLEGAL ALIENS TO CUBA FEB. 9.
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) February 18, 2026
A plane full of deportees from Cuba headed home to the Caribbean Feb. 9 on the first ICE Air flight destined for the Republic of Cuba in 2026.
Although deportation flights to Cuba have existed for some time, the…
Posteriormente, la agencia federal detalló la identidad y los antecedentes de seis de los deportados con condenas penales. Uno de ellos, Yondeivis Wong Den-Hernandez, fue sentenciado en Florida por asesinato en segundo grado y también por facilitar la entrada ilegal de un extranjero en Texas.
Otro de los repatriados fue Raúl Duquenzne-Batista, señalado como miembro de la pandilla Los Habaneros. En Kansas acumuló condenas por asalto agravado, violación, secuestro agravado, agresión agravada, robo agravado y uso ilegal de armas. Además, reconoció haber cumplido dos décadas de prisión en Cuba por robo y allanamiento.
La lista incluye asimismo a Alexander Padrón-Marten, condenado por tráfico de sustancias controladas y detenido en libertad durante un operativo selectivo en Filadelfia. A él se suma Orlando Sánchez-Sarría, condenado inicialmente por hurto mayor en la ciudad santuario de Los Ángeles y posteriormente por tráfico de drogas, conspiración para secuestro, conspiración para distribuir cocaína, posesión de arma de fuego siendo convicto, receptación de bienes robados y uso de arma de fuego en un delito de narcotráfico. Según el ICE, tras su condena en California se trasladó a Filadelfia.
Miguel Ramón Caveda Pérez, condenado por violación y por posesión de una licencia de conducir alterada, fue detenido por agentes del ICE en St. Paul en la Penitenciaría Estatal de Dakota del Sur en virtud de una orden de detención migratoria. El sexto identificado es Gaully Quintana Martínez, condenado por agresión agravada con arma peligrosa y arrestado tras cumplir su pena en el Centro Correccional de la Parroquia de Morehouse, en Luisiana.
Por su parte, el medio estatal cubano Cubadebate informó sobre la llegada del vuelo del 9 de febrero, aunque omitió cualquier referencia a las condenas por delitos graves de algunos de los repatriados. Se limitó a señalar que, de los 170 deportados, 153 eran hombres y 17 mujeres, y que tres fueron puestos a disposición del organismo investigador bajo sospecha de haber cometido delitos antes de abandonar la isla.
Mientras tanto, Martí Noticias recordó este jueves que alrededor de 42.000 cubanos con órdenes finales de deportación permanecen pendientes de repatriación debido a la negativa de Cuba a aceptarlos. El medio apuntó que el reciente movimiento podría reflejar cambios en la cooperación migratoria entre ambos países.