«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Fue usada por primera vez en 2017 contra el yihadista Estado Islámico

Trump afirma en una entrevista que la guerra con Irán «va a terminar muy pronto, de una forma u otra»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un acto el pasado mes de julio. Archivo, EP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que Washington sopesa el uso de la bomba GBU-43/B —conocida coloquialmente como MOAB, la madre de todas las bombas— contra Irán y ha reiterado que la guerra con Irán «va a terminar muy pronto, de una forma u otra», en medio de la falta de avances durante los últimos meses en las conversaciones para poner fin al conflicto en Oriente Próximo.

Trump ha hecho hincapié en que Estados Unidos analiza de cerca la situación en el monte Kolang —también conocido como Pickaxe—, entre acusaciones sobre la posibilidad de que acoja parte del programa nuclear iraní.

El inquilino de la Casa Blanca ha aprovechado además la entrevista para recalcar que el conflicto «va a terminar muy pronto, de una forma u otra» y agregar que las autoridades iraníes «están negociando», después de presumir de que la última ofensiva acabó con numerosos altos cargos iraníes de «primera, segunda e incluso tercera fila».

Las declaraciones de Trump han llegado después de que fuentes citadas por la cadena de televisión estadounidense CNN indicaran que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos habían pergeñado planes de ataque que incluyen el posible uso de la MOAB para atacar infraestructura energética e instalaciones nucleares iraníes en caso de reinicio de la ofensiva.

La GBU-43/B es la bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense, con un peso aproximado de 9.800 kilogramos, si bien no cuenta con capacidades de penetración profunda, por lo que se considera que es capaz de causar daños devastadores, pero fundamentalmente a nivel de superficie.

Esta bomba fue usada por primera vez en combate en abril de 2017, durante el primer mandato de Trump, en un bombardeo contra objetivos del grupo yihadista Estado Islámico en la provincia afgana de Nangarhar (este), dejando cerca de un centenar de muertos, entre ellos cuatro altos mandos de la organización.

Por otra parte, Estados Unidos ha asegurado que más de 40 buques comerciales transitaron durante el último día a través del estrecho de Ormuz a pesar de las restricciones y ataques por parte de Irán en la zona, antes de denunciar que el reciente hundimiento de un buque de bandera singapurense fue causado por un misil disparado por la Guardia Revolucionaria.

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha señalado que el ‘GFS Pride‘ «fue alcanzado por un proyectil de la Guardia Revolucionaria», después de que el organismo afirmara que se hundió tras chocar con una mina naval.

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