Los líderes de Armenia y Azerbaiyán, enemigos desde hace más de tres décadas, han coincidido este viernes en atribuir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mérito de un acuerdo que sella el fin del proceso de Minsk y abre una nueva etapa en la región. El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, ha afirmado que la mediación de Trump ha logrado en medio año lo que otros intentaron sin éxito desde los años noventa.
El documento firmado contempla la creación de la llamada Vía Trump para la Paz Internacional y la Prosperidad, un corredor comercial de cuarenta y tres kilómetros a través de territorio armenio que conectará Azerbaiyán con el enclave de Najicheván. Armenia mantendrá la soberanía sobre el trazado y Bakú contará con libre acceso para el transporte de mercancías. El proyecto contará con participación empresarial estadounidense y se presenta como una iniciativa económica que evita implicaciones militares.
Armenia y Azerbaiyán se suman a la lista de gobiernos que en los últimos días han propuesto al exmandatario para el Nobel de la Paz. El primer ministro de Camboya, Hun Manet, ya registró la nominación ante el comité noruego y recordó que Trump logró detener en dos días el peor choque armado entre Camboya y Tailandia en décadas gracias a presiones políticas y comerciales. También el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el Gobierno de Pakistán han mostrado su respaldo en base a gestiones diplomáticas en sus respectivas regiones.