Crece el terrorismo de izquierdas en Estados Unidos
El FBI detiene a los miembros de un grupo terrorista de extrema izquierda que planeaba un atentado en California en Nochevieja
El FBI detiene a los miembros de un grupo terrorista de extrema izquierda que planeaba un atentado en California en Nochevieja
Terroristas del radical Turtle Island Liberation Front. FBI
Por LGI
21 de diciembre de 2025

Las autoridades federales de Estados Unidos han frustrado un atentado terrorista de extrema izquierda que pretendía sembrar el caos en California durante la Nochevieja. El FBI ha detenido a cinco miembros del grupo radical Turtle Island Liberation Front (TILF), una organización abiertamente anticapitalista, antioccidental y pro-Palestina, que planeaba colocar bombas caseras en distintos puntos de Los Ángeles aprovechando el ruido de los fuegos artificiales.

Según la denuncia criminal presentada por el Departamento de Justicia, cuatro de los arrestados fueron sorprendidos el pasado 12 de diciembre en el desierto de Mojave, donde realizaban pruebas con explosivos. En el lugar se incautaron tubos de PVC preparados como bombas, pólvora, azufre, nitrato potásico y material propagandístico con consignas como «Free Palestine». El operativo se produjo justo cuando los sospechosos comenzaban a ensamblar los artefactos.

Los detenidos han sido identificados como Audrey Carroll (alias Asiginaak), Zachary Aaron Page (AK), Dante Anthony-Gaffield (Nomad) y Tina Lai (Kickwhere). Todos ellos están acusados de conspiración terrorista y posesión de artefactos destructivos no registrados, delitos que podrían acarrear penas de hasta diez años de prisión.

Un quinto implicado, Micah Legnon, exmarine estadounidense que utilizaba el alias «Kateri The Witch», fue arrestado en Luisiana cuando se dirigía a Nueva Orleans con armas de fuego y chalecos antibalas en su vehículo. Las autoridades creen que planeaba un ataque inspirado en el asedio de Waco de 1993.

El plan, bautizado como «Operation Midnight Sun», preveía la colocación de mochilas con bombas en al menos cinco localizaciones vinculadas a dos empresas estadounidenses. Tras la detonación, los terroristas pretendían pintar símbolos revolucionarios —un triángulo rojo y consignas ideológicas— para reivindicar la acción.

Los investigadores han confirmado que el grupo utilizaba teléfonos desechables y chats cifrados en Signal, aunque uno de sus miembros colaboraba como informante del FBI. En uno de los mensajes interceptados, Carroll llegó a referirse a sus planes como un «diario terrorista», reconociendo explícitamente que eran conscientes del carácter terrorista de sus actos.

Turtle Island Liberation Front se presenta como un movimiento de «descolonización» y «soberanía tribal», pero sus redes sociales están plagadas de mensajes como «muerte a América», «la revolución es el único camino» o «comamos a los ricos». También promueven el fin de las protestas pacíficas y llaman abiertamente a la violencia.

El caso vuelve a poner sobre la mesa el doble rasero con el que se aborda el extremismo político en Occidente. Mientras el foco mediático se centra casi exclusivamente en la supuesta amenaza de la «ultraderecha», los ataques y complots de la extrema izquierda aumentan y, en muchos casos, reciben una cobertura tibia o directamente indulgente.

Según un estudio reciente del Center for Strategic and International Studies (CSIS), los incidentes vinculados a la extrema izquierda en Estados Unidos se encuentran en su nivel más alto en más de 30 años, superando por primera vez a los de signo contrario.

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