Un tribunal federal de apelaciones ha autorizado este miércoles el despliegue de la Guardia Nacional en Washington DC, una medida justificada por la Administración de Donald Trump para combatir la criminalidad en la capital estadounidense.
El panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones para el Circuito de DC ha acordado suspender de forma indefinida una orden emitida por un tribunal inferior que obligaba a la Administración Trump a retirar a los militares de las calles de la ciudad tras alegar que la medida era ilegal.
Según ha argumentado la jueza Patricia Millett, la salida de efectivos de DC provocaría un «profundo nivel de perturbación en las vidas de miles de miembros del servicio que ya han estado desplegados durante cuatro meses».
Asimismo, ha detallado que «dado que el distrito de Columbia es un distrito federal creado por el Congreso, en
lugar de una entidad constitucionalmente soberana como los 50 estados», el presidente «posee un poder único para movilizar» a la Guardia Nacional.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, ha señalado en redes sociales que el fallo supone «otra importante victoria judicial» para la Administración Trump y ha indicado que «seguirán luchando para defender la agenda» del magnate republicano.