Una red de organizaciones activistas contrarias al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha recibido más de tres millones de dólares en financiación procedente de una fundación respaldada por el multimillonario globalista George Soros, según revelan documentos fiscales analizados por el medio estadounidense Daily Caller. Las ayudas fueron canalizadas a través de la Headwaters Foundation for Justice, una organización benéfica con sede en Minneapolis que desde 2014 ha repartido fondos a colectivos dedicados a vigilar, hostigar o movilizarse contra los agentes federales encargados del control migratorio.
De acuerdo con los registros oficiales, la Headwaters Foundation for Justice concedió al menos 3.321.013 dólares en subvenciones a un mínimo de 16 grupos que hoy participan activamente en protestas contra la labor del ICE o promueven campañas para obstaculizar sus operaciones. Parte de estas organizaciones estuvieron implicadas recientemente en las marchas denominadas «ICE Out», convocadas en distintos puntos de Minnesota.
La propia fundación no ha ocultado su alineamiento ideológico. En una publicación difundida la semana pasada en redes sociales, Headwaters describió las movilizaciones como «una lucha por la liberación colectiva en tiempo real» y pidió apoyo económico para seguir financiando la organización «sobre el terreno», en un lenguaje habitual de los movimientos radicales de izquierda.
El análisis detalla que al menos diez de los grupos que participaron en las protestas del mes pasado habían recibido donaciones directas de la fundación respaldada por Soros, con cantidades que oscilan entre los 10.000 dólares y más de un millón. El mayor beneficiario fue el colectivo Centro de Trabajadores Unidos en la Lucha, que recibió más de 1.085.000 dólares, mientras que el Minnesota Immigrant Rights Action Committee obtuvo la cifra más baja documentada.
Otros grupos financiados incluyen Jewish Community Action, que recibió 183.013 dólares; el capítulo de Minnesota del Council on American-Islamic Relations, con 140.000 dólares; Unidos MN, con 90.250 dólares; y el Greater Minnesota Worker Center, que acumuló 385.000 dólares. A la lista se suman organizaciones como Mizna, OutFront Minnesota, Voices for Racial Justice y Communities Organizing Latine Power and Action, todas ellas activas en campañas de presión política y movilización callejera.