La Fiscalía Federal ha acusado a Fahad A., inmigrante de origen sirio, de haber participado en uno de los engranajes más brutales del aparato represivo del régimen de Bashar al-Assad, imputándole 70 asesinatos y delitos de lesa humanidad que incluyen torturas sistemáticas y detenciones ilegales.
El proceso judicial, que podría prolongarse hasta 2027, se perfila como uno de los más relevantes en Alemania en relación con los crímenes cometidos durante la guerra en Siria. Las autoridades alemanas ya han juzgado anteriormente casos similares bajo el principio de jurisdicción universal, que permite perseguir delitos de extrema gravedad independientemente del lugar donde se cometieron.
Según el escrito de acusación, el investigado habría desempeñado funciones como suboficial en los servicios de inteligencia sirios y ejercido como guardia en la conocida prisión de Al-Khatib, en Damasco, también denominada «Departamento 251». Este centro es señalado por organismos internacionales como un lugar donde se practicaban abusos sistemáticos contra opositores al régimen.
Durante su estancia en esa prisión, entre 2011 y 2012, se le atribuye la participación directa en la tortura de al menos 115 personas. Los métodos descritos por los fiscales incluyen descargas eléctricas, golpes reiterados con distintos objetos, así como técnicas de asfixia simulada. Además, se relatan prácticas destinadas a generar terror psicológico entre los reclusos, como rociarlos con agua fría durante la noche.
Uno de los episodios más extremos que recoge la acusación son las denominadas «fiestas de bienvenida», en las que los detenidos recién llegados eran sometidos a agresiones de tal intensidad que algunos fallecían en cuestión de horas. En total, al menos 70 muertes habrían tenido lugar durante el periodo en el que el acusado prestó servicio en el centro, según la investigación.
Pese a la gravedad de las imputaciones, Fahad A. llegó a Alemania en 2023 como solicitante de asilo, instalándose junto a su familia en la localidad de Pirmasens, en el estado federado de Renania-Palatinado. Durante un tiempo residió sin levantar sospechas, hasta que en mayo de 2025 agentes de la Oficina Federal de Policía Criminal alemana intervinieron tras reunir indicios sobre su posible pasado.
Hasta el momento, el acusado ha optado por no declarar. Su defensa sostiene que ocupaba un puesto subordinado dentro de la estructura y niega su responsabilidad directa en los hechos. Su abogado ha manifestado que espera que el tribunal determine con precisión el grado de implicación real de su cliente.
Para algunas de las víctimas, sin embargo, el juicio representa una oportunidad para obtener reconocimiento y justicia. Entre los demandantes figura el cineasta sirio Feras Fayyad, quien estuvo detenido durante meses en ese mismo sistema penitenciario y ha expresado su deseo de que el acusado responda por lo ocurrido.