Alternativa para Alemania (AfD) ha presentado durante su congreso regional en Sajonia-Anhalt un programa de Gobierno para sus primeros 100 días tras las elecciones regionales de septiembre, en un contexto en el que las encuestas sitúan al partido cerca de una victoria histórica.
La formación patriota aspira a gobernar por primera vez en solitario un estado federado alemán y quiere convertir Sajonia-Anhalt en un laboratorio político contra el consenso migratorio, mediático y cultural impuesto durante años por los partidos tradicionales.
Según el último sondeo de INSA, realizado a finales de junio, AfD alcanza el 41% de intención de voto, mientras que los tres partidos de la actual coalición regional suman apenas un 33%: la CDU obtiene un 23%, el SPD un 6% y el FDP un 4%.
Deportaciones «desde el minuto uno»: la propuesta principal de AfD
La inmigración ocupa un lugar central en el programa. AfD promete iniciar deportaciones «desde el minuto uno» y utilizar «todas las opciones disponibles» para expulsar al mayor número posible de inmigrantes ilegales. La formación acusa tanto a los gobiernos regionales como al Ejecutivo federal de la CDU de haber fracasado durante años en la ejecución efectiva de expulsiones.
El partido también plantea obligar a los solicitantes de asilo desempleados a realizar servicios comunitarios a cambio del acceso a prestaciones sociales, así como poner fin al fraude en ayudas públicas.
«Mientras otros partidos sólo se preocupan por AfD, nosotros nos ocupamos de los problemas reales de este país y los afrontamos», afirmó Ulrich Siegmund, candidato principal del partido en Sajonia-Anhalt y posible próximo jefe del Gobierno regional.
Recortes a ONG y fundaciones políticas
Otro de los ejes del programa es la reducción significativa de los fondos públicos destinados a fundaciones de partidos y ONG, especialmente aquellas dedicadas a promover políticas de diversidad cultural, ideología de género y agenda progresista.
AfD quiere revisar el uso del dinero público en estructuras ideológicas que, según sus críticos, han servido para financiar desde el Estado el activismo político de izquierdas. El partido también pretende reorientar la política educativa para recuperar la promoción de la familia tradicional y contribuir a mejorar la natalidad.
Seguridad en colegios y fin del lenguaje inclusivo
En materia educativa, AfD propone desplegar guardias de seguridad en centros escolares con antecedentes de violencia. La formación también plantea cofinanciar el permiso de conducir para facilitar que los jóvenes puedan acceder a él con menor carga económica.
En el plano administrativo, el partido quiere eliminar los pronombres de género y el lenguaje inclusivo de las autoridades dependientes del Estado regional, incluidas instituciones como la Policía.
Reforma de la radiotelevisión pública
AfD ha prometido que una de sus primeras medidas oficiales será sacar a Sajonia-Anhalt del Tratado Interestatal de Radiodifusión, con el objetivo de forzar una reforma de la radiotelevisión pública alemana. El partido denuncia que el sistema actual se ha convertido en una maquinaria de propaganda «woke, antialemana y manipuladora», financiada con dinero de los ciudadanos.
La medida busca abrir un frente directo contra uno de los pilares del consenso progresista alemán: unos medios públicos acusados por la derecha patriota de actuar como brazo cultural del establishment.
Comisión de investigación sobre la pandemia
El programa de los primeros 100 días incluye además la creación de una comisión de investigación sobre la gestión del coronavirus. AfD quiere esclarecer posibles casos de fraude, negligencia, corrupción y encubrimiento vinculados a compras públicas, contratos, programas de vacunación y decisiones adoptadas durante la pandemia.
La formación considera que Alemania aún no ha rendido cuentas por los excesos políticos, sanitarios y administrativos cometidos durante aquel periodo.
De «pensar moderno» a «pensar alemán»
El partido también quiere poner fin a la campaña de imagen regional #moderndenken —«pensar moderno»—, que presentaba Sajonia-Anhalt como cuna del patrimonio innovador vinculado a la escuela Bauhaus.
AfD propone sustituirla por #deutschdenken —«pensar alemán»—, una marca orientada a reivindicar el patrimonio histórico y cultural alemán frente al lenguaje tecnocrático y cosmopolita de las campañas oficiales.