El Reino Unido y Francia han intensificado su cooperación para frenar la inmigración ilegal a través del Canal de la Mancha, una de las rutas más transitadas hacia territorio británico, según publica el periódico The Times. Las autoridades de ambos países han reforzado las patrullas en el norte de Francia, especialmente en zonas cercanas a Calais y Dunkerque, desde donde parten muchas de las pequeñas embarcaciones utilizadas por los ilegales para intentar llegar al Reino Unido.
Según datos divulgados por el gobierno francés, cerca del 62% del coste de estas patrullas está financiado por el Reino Unido. En total, se han invertido alrededor de 250 millones de libras (casi 300 millones de euros) en operaciones de vigilancia, rescate marítimo y medidas de seguridad en la costa francesa. De esa cantidad, aproximadamente 155 millones provienen de Reino Unido, dentro de un acuerdo bilateral de tres años firmado en 2023 para reforzar el control de esta frontera marítima.
El objetivo de este acuerdo es reducir el número de inmigrantes ilegales que intentan cruzar el canal en pequeñas embarcaciones, un fenómeno que ha aumentado exponencialmente en los últimos años. A pesar de las medidas adoptadas, las cifras continúan siendo muy elevadas. Solo en lo que va de 2026, más de 3.400 ilegales han logrado cruzar el Canal de la Mancha, incluyendo alrededor de 1.200 durante el mes de marzo.
El sistema de cooperación también incluye un mecanismo conocido como «uno dentro, uno fuera», mediante el cual algunos inmigrantes que llegan ilegalmente al Reino Unido pueden ser devueltos a Francia, mientras que el Reino Unido acepta a solicitantes de asilo con vínculos familiares en territorio británico. Hasta ahora, el programa ha permitido el retorno de 377 ilegales a Francia, mientras que un número similar ha sido admitido legalmente en el Reino Unido.