«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
más de 120.000 personas han solicitado asilo en Alemania entre enero y septiembre de 2025

Alemania traslada a 150 inmigrantes africanos desde Kenia tras la presión judicial de una ONG proasilo

Cooperantes de la UCV atienden a cerca de 1.700 personas en su misión sanitaria en Kenia. Europa Press.

Alemania ha vuelto a abrir sus puertas a la inmigración masiva tras ceder a la presión judicial de una ONG proasilo. Un total de 150 inmigrantes africanos han sido trasladados desde un campo de refugiados en Kenia hasta territorio alemán, después de que la organización Pro Asyl lograra imponer su criterio en los tribunales frente al Gobierno federal. El vuelo aterrizó este miércoles en el aeropuerto de Leipzig, en el este del país, con personas procedentes mayoritariamente de Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y Somalia.

La llegada supone un nuevo revés para la política migratoria más restrictiva prometida por el canciller Friedrich Merz, que había tratado de frenar estos traslados tras su llegada al poder. El Ejecutivo había suspendido temporalmente el programa de reasentamiento en abril de 2025 y cancelado en el último momento un vuelo previsto para mayo que debía transportar a casi 200 inmigrantes africanos. Sin embargo, la ofensiva legal de Pro Asyl terminó forzando la marcha atrás del Gobierno.

Los inmigrantes forman parte de un programa de reasentamiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que selecciona a personas consideradas «especialmente vulnerables» y que, según este organismo, no pueden regresar a sus países de origen ni permanecer en el país de acogida temporal. Alemania se había comprometido previamente a aceptar a estos refugiados y concederles permisos de residencia de tres años, con la posibilidad de prolongarlos indefinidamente si se considera que han logrado integrarse.

Tras la suspensión del programa, Pro Asyl presentó varias demandas ante los tribunales alemanes en nombre de algunos de los inmigrantes. En octubre, un tribunal de Berlín dictaminó que el Estado alemán debía permitir la entrada de una mujer sursudanesa y cinco familiares, una decisión que acabó abriendo la puerta a la llegada del resto del grupo. Ante este precedente, el Ministerio del Interior ha optado por autorizar ahora el traslado completo.

Desde la ONG celebraron abiertamente la decisión y acusaron al Gobierno de actuar de forma «inhumana» e «ilegal» al intentar frenar el vuelo. Para el Ejecutivo de Merz, el episodio evidencia las limitaciones reales de los Estados europeos para controlar sus políticas migratorias, atrapados entre compromisos internacionales, tribunales y la presión constante de organizaciones activistas.

Este caso no es aislado. Apenas un día antes, el propio Ministerio del Interior confirmó que Alemania también aceptará la llegada de 535 afganos desde Pakistán, después de meses intentando evitar su reasentamiento. Todo ello se produce en un contexto en el que más de 120.000 personas han solicitado asilo en Alemania entre enero y septiembre de 2025, alimentando el malestar social y el debate político sobre la capacidad del país para absorber nuevas oleadas migratorias mientras se recortan servicios y se endurecen las condiciones de vida para los propios ciudadanos.

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