El ex primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, ha estado a pocos minutos de verse alcanzado por un ataque ruso con drones durante su regreso desde Kiev, después de participar en una conferencia internacional en la capital ucraniana. El convoy en el que viajaba circulaba poco antes que el tren Kiev-Varsovia alcanzado en la región de Volinia, cerca de la frontera con Polonia.
El ataque impactó directamente contra la locomotora del segundo tren, en el que viajaban 206 pasajeros. Pese a los daños provocados, las autoridades ucranianas han informado de que no se han registrado heridos. Las imágenes difundidas posteriormente muestran a numerosos viajeros abandonando rápidamente el convoy y alejándose de las vías.
Johnson fue despertado alrededor de las cinco de la madrugada por sus escoltas, que le pidieron que estuviera preparado ante una posible evacuación. Finalmente, los responsables de seguridad comprobaron que no había nuevos drones sobre la zona y autorizaron al tren a continuar su recorrido hacia Dorohusk, en la frontera polaca.
En el mismo convoy viajaban también el ex primer ministro sueco Carl Bildt, el asesor del Gobierno alemán Guenter Sautter y el diputado de Los Verdes Robin Wagener. Bildt confirmó posteriormente que el tren alcanzado circulaba apenas «unos minutos por detrás» del suyo y destacó la rapidez con la que se activaron los protocolos de seguridad.
Los dirigentes europeos regresaban de participar en la conferencia Estrategia Europea Yalta, celebrada en un búnker de un hotel de Kiev. El encuentro reunió a políticos y diplomáticos para abordar la evolución de la guerra, las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz y las futuras relaciones entre Europa y Rusia.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha calificado el ataque contra el tren de «deliberado» y ha utilizado el episodio para reclamar nuevamente respaldo internacional frente a Moscú. Según el mandatario, los ataques rusos contra zonas próximas a las fronteras europeas demuestran el peligro de que el conflicto termine extendiéndose más allá del territorio ucraniano.
Bildt también ha advertido tras lo sucedido de una intensificación de los ataques rusos contra Ucrania. El incidente se produce en una zona especialmente sensible por su proximidad a Polonia, miembro tanto de la Unión Europea como de la OTAN, y después de otros episodios que han obligado a Varsovia a elevar su nivel de alerta ante operaciones militares rusas próximas a su territorio.