Un inmigrante eritreo ha sido detenido tras violar a una mujer durante una salida nocturna, después de haber cumplido una condena de cinco años de prisión por intentar violar a otra víctima que se encontraba inconsciente. El acusado, Radiet Meles, de 35 años y exsoldado de Eritrea, debía afrontar su deportación tras la primera condena, pero permaneció en Reino Unido una vez recuperó la libertad.
Meles ha sido declarado culpable de violación y agresión con lesiones por un jurado del Tribunal de la Corona de Cardiff después de un juicio de cinco días. El hombre, que negó ambos delitos, había sido arrestado el pasado mes de marzo después de que la Policía recibiera una denuncia por el ataque a una mujer.
El caso ha vuelto a poner el foco sobre sus antecedentes. Meles llegó ilegalmente a Reino Unido en 2015 oculto en un camión que atravesó el Eurotúnel. Después de permanecer detenido durante dos días, fue trasladado a Newport, en Gales del Sur, donde posteriormente trabajó en un lavadero de coches y en un centro de distribución de Amazon.
Su primera condena por un delito sexual llegó en febrero de 2019. Un tribunal lo absolvió entonces de violación, pero lo declaró culpable de intento de violación por haberse aprovechado de una mujer que se encontraba fuertemente intoxicada y prácticamente inconsciente durante una fiesta celebrada meses antes.
Según expuso la Fiscalía durante aquel procedimiento, la víctima había estado bebiendo en el centro de Newport antes de acudir a una vivienda junto a otras personas. Su grado de embriaguez era tal que apenas conservaba recuerdos de lo sucedido y su siguiente recuerdo fue despertarse en la parte trasera de una ambulancia junto a un agente de Policía.
El juez Christopher Vosper señaló durante aquella sentencia que Meles había visto que la mujer estaba prácticamente inconsciente y había tratado de aprovecharse sexualmente de su estado. Fue condenado a cinco años de cárcel y el propio magistrado advirtió de que, tras cumplir la pena, probablemente sería trasladado a un centro de internamiento mientras se tramitaba una orden de deportación.
Sin embargo, después de salir de prisión, el delincuente sexual pudo regresar a Newport y permanecer en Reino Unido. De acuerdo con la información publicada sobre el caso, tampoco se encontraba sometido a vigilancia cuando se produjo la nueva agresión que ahora ha terminado con otra condena.
Meles, que durante los procedimientos judiciales ha necesitado un intérprete de tigriña, permanece a la espera de conocer su nueva pena. El tribunal ya le ha advertido de que se enfrenta a una larga condena de prisión, cuya duración será fijada durante la vista de sentencia prevista para noviembre.