«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
A PESAR DE LAS PERSISTENTES TENSIONES INTERNAS Y LA AMENAZA DE GRUPOS COMO ESTADO ISLÁMICO

Bruselas impulsa reactivar el acuerdo de cooperación con Siria y financiar su reconstrucción con 620 millones

El presidente de la Transición de Siria, Ahmed al Shara, recibe en Damasco a la presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa. Europa Press.

La Comisión Europea ha propuesto reactivar plenamente el acuerdo de cooperación con Siria, congelado en gran parte desde 2011, en un nuevo paso dentro de su estrategia para normalizar las relaciones económicas y políticas con Damasco.

El acuerdo, vigente desde 1978, había servido durante décadas como marco para el comercio bilateral, eliminando aranceles a productos industriales y evitando restricciones en los intercambios. Su suspensión se produjo en el contexto de la guerra civil, y ahora Bruselas pretende restaurarlo como base para una nueva etapa de relaciones.

La iniciativa se enmarca en el plan impulsado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que contempla tres ejes: cooperación política renovada, apertura económica y un paquete financiero de 620 millones de euros para 2026 y 2027 destinado a ayuda humanitaria, reconstrucción y proyectos bilaterales.

Este giro se produce tras el levantamiento de sanciones económicas en 2025 y anticipa el diálogo político de alto nivel entre la UE y Siria previsto para el próximo 11 de mayo, donde se concretarán los términos de esta nueva relación.

El objetivo de Bruselas es claro: recuperar su influencia en Siria y posicionarse como actor clave en su reconstrucción, en un escenario donde otras potencias ya compiten por espacio.

Antes del conflicto, el comercio entre ambas partes superaba los 7.000 millones de euros anuales, una cifra que se desplomó con la guerra y el colapso del país. La Comisión reconoce que el impacto económico inmediato será limitado, pero subraya el peso político del movimiento.

Sin embargo, el plan genera reservas dentro de la propia Unión. Persisten tensiones internas en Siria, así como la amenaza de grupos como Estado Islámico, mientras varios Estados miembros cuestionan la rapidez con la que Bruselas está avanzando en la normalización dado el carácter del nuevo gobierno, dirigido por un ex yihadista.

Aun así, otros gobiernos europeos ven en este acercamiento una oportunidad estratégica, especialmente en relación con la gestión del retorno de refugiados sirios, una cuestión cada vez más presente en la agenda política del continente.

La propuesta deberá ser aprobada por el Consejo de la Unión Europea en las próximas semanas. De salir adelante, marcaría el inicio de una nueva fase en las relaciones entre Europa y Siria tras casi 15 años de ruptura, con implicaciones directas tanto en política exterior como en el debate migratorio dentro de la UE.

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