El primer ministro británico, Keir Starmer, ha reiterado su intención de seguir en el cargo tras la nueva crisis en su gabinete con la dimisión del ministro de Defensa, John Healey, por las discrepancias respecto al gasto militar.
«Quiero llevar a cabo la labor para la que fui elegido al llegar al Gobierno. Siempre he dicho que no voy a renegar del compromiso que adquirí en 2024 de servir a mi país ni del mandato que obtuve del pueblo británico para hacerlo», ha indicado el dirigente británico en una entrevista con la cadena de televisión BBC.
En este sentido, ha subrayado que no cambiará de opinión e insiste en su voluntad de continuar al frente del Ejecutivo y del Partido Laborista. «Creo que es muy importante que sigamos asegurándonos de hacer lo correcto», ha señalado.
De todos modos, en un momento en el que se cuestiona su liderazgo interno, Starmer ha rechazado abrir un proceso de primarias, algo que, a su juicio, «sumiría al país en el caos», si bien ha insistido en que si se abre dicho proceso «luchará» para retener el liderazgo laborista. «No se trata de vanidad personal, ni de terquedad, sino de un sentido del deber muy profundo», ha zanjado.
Respecto a los motivos de la salida de Healey, el líder británico ha rechazado las acusaciones de que el Ejército británico esté infrafinanciado y ha incidido en que las cuestiones del gasto militar son «decisiones contundentes», incidiendo en que Reino Unido se considera «un miembro destacado» de la OTAN.
Así ha recalcado que la cuestión del gasto en Defensa es la «prioridad número uno» de su Ejecutivo, avanzando que encara una serie de «revisiones del presupuesto por delante», «antes de que termine esta legislatura».
El ministro de Defensa de Reino Unido, John Healey, presentó su dimisión en el marco de una disputa sobre el gasto militar en el país, criticando que no se están destinando los recursos necesarios para la defensa de territorio británico. Poco después, el viceministro de las Fuerzas Armadas británico, Al Carns, también anunció su salida del gabinete de Starmer.
En medio de la disputa entre las carteras de Defensa y Finanzas sobre cómo abordar una expansión del gasto militar, lo que ha retrasado el Plan de Inversión en Defensa, Healy anunció su salida del Ejecutivo tras lamentar que «esta nueva era de defensa requería más inversiones» a través de este plan.
En un reproche directo al primer ministro, el titular de Defensa criticó que Starmer «no ha sido capaz», «y el Tesoro no ha estado dispuesto», a destinar los recursos que «la nación necesita para defender al país en este momento de crecientes amenazas».
En medio de esta revisión, Starmer había avanzado que el plan de inversión militar nacional estaría listo de cara a la cumbre de la OTAN, que se celebra en un mes en Ankara, insistiendo en que la amenaza de Rusia justifica el aumento del gasto en defensa, un paso necesario para garantizar la protección del país.