
La Unión Europea ha lanzado una nueva plataforma digital (RecFishing) para mejorar el control de las capturas de la pesca no comercial en aguas comunitarias, que obligará a los pescadores recreativos a declarar electrónicamente sus capturas diarias de especies «sujetas a medidas de conservación«.
Según ha informado la Comisión Europea, el sistema, activo desde este mes de enero, permitirá reforzar el seguimiento de esta actividad en los 22 Estados miembros con costa, con el objetivo de «facilitar una gestión más sostenible de las poblaciones de peces».
La aplicación funcionará como una infraestructura digital común, con una base de datos central a la que los países enviarán información agregada sobre las capturas. A través de ella se podrán declarar las capturas y sueltas realizadas, así como solicitar la autorización específica para la captura.
En España será a través de PescaREC, una aplicación móvil desarrollada por el propio Ministerio para cumplir con la restricción de la Unión Europea.
La Comisión subraya que el nuevo sistema refuerza el registro de las capturas de aquellas especies sometidas a medidas de conservación. El Ejecutivo comunitario destaca que una mejor disponibilidad de datos permitirá reflejar «con mayor precisión el alcance real de la pesca recreativa» y contribuirá «a la sostenibilidad de los recursos marinos compartidos».