Más de 28.000 agricultores valencianos se quedarán sin ayudas a partir de 2032 con la aplicación de la próxima Política Agraria Común (PAC), ahora en debate en la Unión Europea. Una reforma que, además, amenaza con dejar en riesgo de abandono hasta 300.000 hectáreas de cultivo en la Comunidad valenciana, lo que supone un 60% del total de la superficie trabajada.
El consejero de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, trasladó este lunes la preocupación del sector a Madrid, donde participó en el Consejo Consultivo de Política Agrícola y Pesquera para Asuntos Comunitarios. Allí reclamó al Gobierno de Pedro Sánchez «una posición clara y firme» frente a Bruselas. Según los cálculos de la Consejería, la Comunidad Valenciana podría perder 52 millones de euros al año en ayudas.
Barrachina subrayó que de los 28.000 productores que quedarán fuera del sistema, 24.000 estarán ya jubilados en 2032, lo que agrava el impacto en un sector cuya media de edad supera los 65 años, situando a la región como la más envejecida de España y posiblemente de Europa. «Si los agricultores jubilados deben cumplir las mismas obligaciones normativas que el resto, lo justo es que también puedan acceder en igualdad de condiciones a las ayudas», recalcó.
El consejero exigió al ministro Luis Planas que abandone la ambigüedad y plante cara a la Comisión Europea: «Asegura públicamente que defiende los intereses del campo español frente a la nueva PAC, pero mientras tanto sus técnicos ya trabajan en el articulado de la nueva norma. No es el momento de eso, sino de posicionar en Europa un rechazo total a una propuesta que acabaría con gran parte de nuestra agricultura».
Desde la Generalitat se advierte de que no se aceptará una reforma que implique recortes en los fondos agrarios, más burocracia o nuevas trabas a la competitividad. Tampoco la creación de un fondo único que elimine el papel de las regiones en la gestión de las ayudas. «La agricultura necesita certezas, estabilidad y apoyo, no incertidumbre», insistió Barrachina.
En esta línea, recordó que la Generalitat ha articulado un frente común respaldado por AVA-ASAJA, ASAJA Alicante, CCPV-COAG, La Unió, UPA-PV y Cooperatives Agroalimentàries de la Comunitat Valenciana para rechazar cualquier recorte de la PAC que afecte a los agricultores.
«El campo no puede seguir siendo moneda de cambio en negociaciones políticas. Defendemos una PAC que ayude a producir, a modernizar y a mantener el empleo en el medio rural», concluyó Barrachina.