La Justicia de Alemania ha condenado este martes a cadena perpetua al afgano que atacó a finales de mayo de 2024 una carpa que denunciaba la islamización del país en la ciudad de Mannheim y que se saldó con un agente de la Policía asesinado y otros cinco heridos por arma blanca.
El acusado, un individuo solicitante de asilo de origen afgano que residía en Alemania desde 2014 y fue identificado únicamente como Sulaiman A., ha sido hallado culpable de los cargos que se le imputaban en relación con el ataque.
Así, ha sido condenado también por otros intentos de asesinato, tal y como ha explicado un tribunal de la ciudad de Stuttgart, situada en el sur del país.
El agente de Policía, de 29 años, resultó gravemente herido y tuvo que ser puesto en coma inducido. Sin embargo, murió dos días debido a la gravedad de las heridas sufridas cuando trató de reducir al atacante.