La Unión Europea destinará otros 60 millones de euros a reforzar las Fuerzas Armadas de Cabo Verde, una nueva partida que eleva hasta los 75 millones el apoyo comprometido con el país africano a través del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz.
El Consejo de la UE ha aprobado este lunes la medida con el argumento de reforzar las capacidades defensivas de Cabo Verde, proteger su soberanía marítima y contribuir a la seguridad en las aguas de África Occidental.
Los fondos se dirigirán principalmente a la Guardia Costera caboverdiana y financiarán mantenimiento y logística, formación militar, operaciones marítimas, sistemas de comunicación y capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. La nueva partida representa un salto considerable respecto a la primera ayuda aprobada para el país.
En julio de 2025, Bruselas había comprometido 12 millones de euros durante cuatro años para las Fuerzas Armadas de Cabo Verde, incluidos un buque patrullero oceánico, equipos de vigilancia y actividades de formación. Ahora la UE vuelve a ampliar sustancialmente su implicación financiera en la defensa de un Estado de alrededor de medio millón de habitantes situado frente a las costas occidentales de África.
Un fondo de 17.000 millones financiado por los Estados
El dinero procederá del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP), el instrumento creado por la UE en 2021 para financiar actuaciones militares y proporcionar material, infraestructura y asistencia a las Fuerzas Armadas de países terceros. A diferencia del presupuesto comunitario convencional, el FEAP es un instrumento extrapresupuestario: los Estados miembros realizan aportaciones adicionales determinadas conforme a una clave basada en su renta nacional bruta. Su dimensión también ha aumentado considerablemente.
Cuando nació en marzo de 2021, el fondo tenía un límite financiero de 5.700 millones de euros para siete años. Después de sucesivas ampliaciones, esa capacidad se ha elevado hasta aproximadamente 17.000 millones. Aunque buena parte de ese crecimiento se explica por el apoyo militar a Ucrania, Bruselas utiliza también el fondo para financiar ejércitos y fuerzas de seguridad de numerosos países fuera del territorio comunitario.
Sólo durante 2026 se han aprobado, entre otras partidas, 120 millones para Moldavia, 100 millones para Líbano, 21 millones para Albania, 20 millones para Egipto, 20 millones para Armenia y 15 millones para Senegal, además de ayudas para Bosnia y Herzegovina, Togo y Yibuti.
Millones para patrullas, formación e inteligencia
En el caso caboverdiano, Bruselas justifica el desembolso por la extensa superficie marítima que debe vigilar el archipiélago y su posición próxima a las rutas del Atlántico y del Golfo de Guinea.
La UE sostiene que mejorar las capacidades de su Guardia Costera contribuirá a proteger las rutas marítimas, combatir amenazas transnacionales y reforzar la cooperación militar con los países europeos. La primera ayuda de 2025 tenía precisamente como objetivo financiar un patrullero oceánico y su correspondiente formación, así como aumentar la capacidad de Cabo Verde para colaborar con las operaciones europeas de seguridad marítima.
La nueva partida amplía el abanico hacia el mantenimiento, logística, comunicaciones e inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Con estos 60 millones adicionales, Cabo Verde se convierte así en otro destinatario de la creciente red de asistencia militar exterior financiada mediante un instrumento europeo cuyo techo se ha triplicado desde su creación hace apenas cinco años.