«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El propio partido ha confirmado la suspensión inmediata de los implicados

Cuatro cargos del izquierdista Partido Laborista británico imputados por amañar votaciones internas

Keir Starmer. Europa Press.

Nuevo golpe a la credibilidad del Partido Laborista británico. Cuatro de sus cargos han sido formalmente imputados por su presunta implicación en un escándalo de manipulación de votaciones internas durante el proceso de selección de candidatos para las elecciones generales.

Los acusados —Joel Bodmer, Shila Bodmer, Gabriel Leroy y Carole Bonner— se enfrentan a delitos de conspiración y uso indebido de sistemas informáticos, en una investigación que apunta directamente a irregularidades en la designación del candidato por la circunscripción de Croydon East.

El propio Partido Laborista ha confirmado la suspensión inmediata de los implicados mientras avanza el proceso judicial, en un intento de contener el impacto político de un caso que amenaza con erosionar aún más su imagen pública.

Según la investigación, los acusados habrían manipulado datos de afiliados, alterando información de contacto y creando direcciones de correo fraudulentas para bloquear la comunicación de candidatos rivales con los votantes internos, alterando así el resultado del proceso.

La unidad de delitos informáticos de la Policía Metropolitana inició las pesquisas en marzo de 2024, tras recibir indicios de irregularidades graves. La Fiscalía británica ha confirmado que existe «evidencia suficiente» para llevar el caso a los tribunales.

Uno de los acusados, Joel Bodmer, se enfrenta además a un cargo adicional por obstrucción a la justicia, lo que agrava la dimensión del escándalo.

El caso no es un episodio aislado, sino que se produce en un contexto político cada vez más tenso. El Gobierno ha anunciado recientemente el aplazamiento de múltiples elecciones locales, una decisión que ha desatado fuertes críticas desde la oposición.

El exministro conservador James Cleverly ha acusado al laborismo de presionar a los ayuntamientos para cancelar elecciones, denunciando un deterioro preocupante de los estándares democráticos.

Por su parte, la formación Reform UK, que lidera las encuestas, ha iniciado acciones legales contra el Ejecutivo por permitir el retraso de los comicios, en lo que consideran una maniobra para ganar tiempo ante el desplome del apoyo electoral al laborismo.

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