Cuatro hermanos sirios han sido condenados en Alemania a penas de entre cuatro y siete años y medio de prisión por el intento de asesinato de un profesor alemán al que acusaban de mantener una relación con su madre.
El Tribunal Regional de Itzehoe, en el estado de Schleswig-Holstein, consideró probado que los hermanos actuaron movidos por una supuesta defensa del «honor» familiar y planearon conjuntamente el ataque contra el docente en el aparcamiento de un centro de educación de adultos en Wedel.
Según la prensa alemana, la víctima, Hisham A., había dedicado años a ayudar a refugiados y a impartir clases de alemán. De hecho, meses antes del ataque había sido condecorado por el alcalde de Wedel por su labor social.
Dos de los hermanos, Ali A. y Salih A., que tenían 21 años en el momento de los hechos, han sido condenados cada uno a siete años y seis meses de prisión. Otro de los acusados, Omar A., de 19 años, ha recibido una pena juvenil de seis años, mientras que Besam A., de 17, ha sido condenado a cuatro años de internamiento juvenil. Las sentencias todavía no son firmes y pueden ser recurridas.
De acuerdo con la investigación, los hermanos atrajeron al profesor hasta el aparcamiento del centro con el pretexto de que el menor necesitaba ayuda para un trabajo escrito en alemán.
Una vez allí, uno de ellos habría distraído al docente mientras otro vigilaba la zona y un tercero ejecutaba el ataque. El profesor sufrió heridas de extrema gravedad, aunque logró sobrevivir. El tribunal calificó los hechos como intento de asesinato cometido conjuntamente y lesiones graves.
La Fiscalía sostuvo que los hermanos descubrieron la noche anterior al ataque la presunta relación extramatrimonial entre el profesor y su madre. La víctima había impartido clases de alemán a los padres de los acusados, lo que explica el vínculo previo entre ambos entornos familiares.
El hermano menor no habría estado presente físicamente durante la agresión, pero fue condenado por su papel en la planificación y en las comunicaciones con el resto de los acusados. La defensa pidió su absolución alegando que sólo había intercambiado mensajes y que no participó en la escena de los hechos. El tribunal rechazó esa versión.