Un inmigrante ilegal argelino ha sido enviado a prisión preventiva en Italia acusado de agredir a una mujer y causarle una grave herida en el rostro en la estación de metro de Duomo, en pleno centro de Milán. El sospechoso, identificado como Mohammed Saidi, de 27 años, habría atacado a una joven de 23 años de origen marroquí que esperaba el tren junto a unos amigos en el andén de la línea amarilla.
Según medios italianos, el hombre se acercó a la víctima hacia las 15.30 horas y la increpó por la forma en que supuestamente lo estaba mirando. «¿Qué miras? Soy un hombre y soy musulmán», habría dicho antes de insultarla y golpearla.
Ataque con arma blanca en la estación de Duomo
Cuando la joven intentó defenderse, el agresor habría sacado una pequeña navaja y le habría causado una herida en el rostro. La víctima fue trasladada al hospital con lesiones que inicialmente requerían diez días de tratamiento.
Varios testigos escucharon los gritos de la mujer y algunos pasajeros declararon a los investigadores que el sospechoso había pronunciado una frase similar a «soy un hombre y soy musulmán». La Policía continúa revisando las cámaras de vigilancia de la estación e identificando a testigos que abandonaron el lugar tras el ataque.
Detenido tras esconderse en un gimnasio
Tras la agresión, el sospechoso huyó de la estación, pero fue perseguido por agentes de la Policía Local y detenido poco después en las inmediaciones de Via Torino y Via Falcone. Según la prensa italiana, Saidi fue localizado escondido detrás de un sofá en la entrada de un gimnasio.
Durante el interrogatorio en la prisión milanesa de San Vittore, negó haber atacado a la mujer y aseguró que él era la víctima. También afirmó que la herida de la joven se había producido con la hebilla de su propio bolso durante un forcejeo. El juez rechazó esa versión por considerarla inverosímil y ordenó mantenerlo en prisión preventiva por desfiguración facial permanente y resistencia a la autoridad.
Había sido detenido y liberado horas antes
El caso ha provocado especial indignación porque el sospechoso había sido detenido menos de doce horas antes por un presunto intento de robo y daños a vehículos estacionados. Tras una vista rápida, fue puesto en libertad con una orden que le prohibía residir en Milán.
Saidi se encontraba sin hogar, no tenía condenas previas y estaba en situación ilegal en Italia. Según declaró a los investigadores, había llegado desde Francia alrededor de un mes antes y quería ser repatriado a Argelia. También había solicitado asilo político en Alemania en 2022.