El grupo Patriotas por Europa ha frenado el avance automático del paquete legislativo conocido como Omnibus I, impulsado por la coalición entre el Partido Popular Europeo, los socialistas y los liberales. La propuesta pretendía aprobarse sin debate parlamentario, mediante el inicio directo de negociaciones interinstitucionales.
Presentado como un ejercicio de «simplificación normativa«, el texto apenas incluía ajustes técnicos superficiales que no reducen la carga burocrática que soportan las empresas europeas. Según denunció Patriotas, se trata de «una reforma puramente cosmética», vacía de contenido real y sin mejoras efectivas para el tejido productivo.
Gracias a la intervención del grupo patriota, el Parlamento ha tenido que votar el mandato de negociación. La maniobra ha permitido reabrir el expediente y detener un procedimiento exprés que, de haberse aprobado, habría reforzado aún más el control tecnocrático sobre la economía europea.
El jefe de la delegación de VOX en Bruselas, Jorge Buxadé, ha celebrado la victoria como un triunfo en defensa de la soberanía económica: «Derrota de la coalición Von der Leyen —populares y socialistas— en Estrasburgo. Patriotas y conservadores hemos forzado votación secreta y se tumba la estafa de la reforma de la directiva de diligencia debida«, ha afirmado. «Querían aprobarlo por la puerta de atrás, sin control democrático. Hemos impedido que se consumara un nuevo atropello a las empresas europeas», ha agregado.
Patriotas ha denunciado reiteradamente el uso del Pacto Verde como herramienta para imponer una agenda ideológica que asfixia a las pequeñas y medianas empresas, especialmente en sectores estratégicos como la industria, la agricultura y la energía. En ese contexto, la llamada directiva de diligencia debida buscaba ampliar el control político sobre las cadenas de suministro mediante criterios ajenos al interés nacional.