Un comunicado de prensa de la policía estatal ha desvelado una investigación en Núremberg, en el estado alemán de Baviera, sobre una posible red de captación y explotación sexual de niñas en entornos vinculados al tráfico de drogas. Las pesquisas se centran en varios puntos próximos a la estación central de tren, especialmente la plaza Nelson Mandela, Südstadt y Celtispark, zonas que las fuerzas de seguridad ya tenían bajo vigilancia por delitos relacionados con estupefacientes.
Según la información difundida por la policía bávara, los investigadores han reunido indicios de que varios sospechosos se habrían acercado a chicas menores de edad en situación de vulnerabilidad personal o familiar. La hipótesis policial apunta a que los investigados habrían utilizado regalos, muestras de atención y posteriormente sustancias adictivas para generar dependencia y ejercer control sobre ellas.
Las autoridades sostienen que algunas de las menores tendrían apenas 13 años. En una primera fase, los sospechosos les habrían entregado ropa, cosméticos u otros obsequios para ganarse su confianza. Después, según la línea de investigación, se les habrían facilitado drogas duras, entre ellas metanfetamina, lo que habría derivado en una dinámica de dependencia y abuso.
La policía investiga si, una vez creada esa situación de vulnerabilidad, las menores fueron presionadas para realizar actos de carácter sexual o sometidas a formas de explotación. Los agentes mantienen abiertas varias líneas de trabajo para determinar el alcance real de los hechos, el número de víctimas y la posible conexión entre los sospechosos.
Hasta ahora han sido identificadas diez personas, según el Nürnberger Nachrichten. Cuatro de ellas están siendo investigadas por posibles delitos relacionados con el tráfico de drogas, el suministro de sustancias a menores y delitos contra la libertad sexual. Entre los investigados figura un ciudadano sirio de 23 años que ya se encuentra bajo custodia.
Además, se han emitido órdenes de detención contra otros dos hombres que permanecen en paradero desconocido: un sirio de 22 años y un apátrida de 25. También consta bajo investigación un ciudadano pakistaní de 18 años. La policía ha señalado que, hasta el momento, los perfiles detectados proceden en su mayoría de entornos sirios, pakistaníes y norteafricanos, aunque recalca que la investigación se dirige contra personas concretas y no contra colectivos.
Para avanzar en las pesquisas, la policía criminal de Núremberg ha creado una unidad especial denominada EKO Kajal, operativa desde el 18 de mayo. Este grupo trabaja junto a la Fiscalía de Núremberg-Fürth y con servicios municipales para identificar a más posibles implicados, tramitar órdenes de arresto y estudiar eventuales procedimientos administrativos, incluidos posibles expedientes de deportación cuando la ley lo permita.
El portavoz policial Andreas Gramlich explicó al Nürnberger Nachrichten que existen sospechas de que en este contexto pudieron producirse agresiones sexuales y violaciones. Al mismo tiempo, precisó que los investigadores todavía no han acreditado la existencia de una estructura criminal plenamente organizada, aunque sí analizan posibles vínculos entre los distintos sospechosos.