La Policía de Grecia ha desarticulado una sofisticada red de tráfico de inmigrantes que operaba en el Egeo utilizando yates de lujo camuflados como embarcaciones turísticas. El cabecilla, un ciudadano sirio con documentación sueca, fue detenido en Atenas tras una larga investigación coordinada con las autoridades alemanas, que habían emitido una orden internacional de arresto.
El individuo residía en una vivienda de alto nivel en la zona sur de Atenas y llevaba siendo vigilado desde 2020 por el Servicio Nacional de Inteligencia (EYP), que sospechaba de su participación en una red internacional de tráfico humano. Según fuentes policiales, el hombre organizaba travesías falsas hacia islas turísticas como Mykonos y Santorini, presentándolas como «fiestas privadas» a bordo de yates de lujo.
Bajo esa apariencia, los inmigrantes eran ocultados en camarotes y compartimentos interiores, mientras mujeres de Europa del Este posaban como invitadas para dar credibilidad al supuesto crucero recreativo. Cada pasajero ilegal pagaba entre 8.000 y 10.000 euros por el viaje, según las investigaciones.
La red formaba parte de un entramado criminal más amplio con conexiones en Suecia, Alemania y Turquía, y usaba cuentas bancarias europeas y criptomonedas para mover grandes sumas sin dejar rastro. La operación, desarrollada por la Guardia Costera Helénica y la unidad antiterrorista, culminó con el arresto del sirio en su residencia y la incautación de documentación falsificada, dispositivos electrónicos y material náutico.
De acuerdo con el diario Kathimerini, el detenido actuaba como enlace entre traficantes radicados en Estambul y clientes en Europa occidental, garantizando el traslado «seguro y discreto» de inmigrantes hacia Grecia. Las autoridades helenas creen que el grupo habría introducido a decenas de personas en los últimos meses, aprovechando la temporada turística para pasar desapercibido entre la multitud de embarcaciones privadas que navegan por el Egeo.
El caso ha provocado indignación en Grecia, donde la presión migratoria y el auge de las mafias internacionales siguen desbordando la capacidad del Estado. El Ministerio de Marina Mercante y Política Insular ha prometido reforzar la vigilancia en puertos deportivos y rutas privadas, mientras que la Fiscalía de Atenas evalúa cargos por tráfico de personas, falsificación y blanqueo de capitales.