Había llegado en tren desde Francia y posee permiso de residencia español
Detienen en Bruselas a un marroquí de 23 años con permiso de residencia español y un Kalashnikov cargado oculto entre ropa de bebé
Detienen en Bruselas a un marroquí de 23 años con permiso de residencia español y un Kalashnikov cargado oculto entre ropa de bebé
Imágenes de la AK-47, popularmente conocida como “kalashnikov”. Europa Press.
Por LGI
7 de septiembre de 2026

La Policía belga investiga los posibles vínculos con el crimen organizado de un marroquí de 23 años detenido en la principal estación ferroviaria de Bruselas con un Kalashnikov cargado escondido en una bolsa entre ropa de bebé y de niño. Los investigadores tratan ahora de determinar si el joven está relacionado con la denominada Mocromafia, implicada en la violenta guerra por el control del narcotráfico que sacude la capital belga.

El arresto se produjo el pasado jueves alrededor de las 9.30 horas en la estación de Bruselas-Midi, uno de los principales nudos ferroviarios internacionales de la capital. El joven acababa de llegar en tren procedente de Francia y, según la prensa belga, dispone además de un permiso de residencia español.

Los funcionarios de Aduanas se fijaron en él después de observar que se encontraba visiblemente nervioso y trataba de evitar un control. El sospechoso intentó mezclarse entre un grupo de pasajeros del Eurostar, pero fue apartado para realizar una inspección más exhaustiva.

Fue entonces cuando los agentes encontraron dentro de su bolsa un fusil de asalto tipo Kalashnikov cargado, oculto debajo de prendas infantiles. Una patrulla conjunta formada por policías y militares intervino inmediatamente y procedió a su detención.

Acusado de pertenencia a una organización criminal

El juez de instrucción ha decretado su ingreso en prisión provisional y le imputa provisionalmente pertenencia a una organización criminal y posesión ilegal de un arma de guerra. Está previsto que comparezca el miércoles ante la cámara del consejo, que deberá decidir sobre la prolongación de su detención.

Su abogado, Benoit Lemal, ha confirmado el arresto, aunque se ha negado a explicar por qué su cliente viajaba hacia Bélgica con un arma militar cargada, cuál había sido su recorrido previo o qué pretendía hacer con ella.

La Policía Federal belga descartó inicialmente que existieran elementos suficientes para considerar al detenido un terrorista yihadista, por lo que la investigación se ha desplazado hacia el entorno del narcotráfico y el crimen organizado.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el arma pudiera estar relacionada con la guerra entre clanes de la Mocromafia y organizaciones criminales balcánicas por el control del mercado de la droga en Bruselas, según informa El Debate.

Casi diez tiroteos al mes en Bruselas

La detención se produce en medio de una escalada de violencia vinculada al narcotráfico en la capital de la Unión Europea.

Bruselas ha registrado durante 2026 una media cercana a diez tiroteos al mes, según datos de la Fiscalía belga citados por el diario español. Los enfrentamientos han dejado hasta ahora al menos dos muertos y numerosos heridos.

La situación ha obligado incluso a reforzar la seguridad mediante patrullas conjuntas de policías y militares en determinados puntos de Bruselas, incluida la propia estación donde fue interceptado el ciudadano marroquí.

En el centro de buena parte de esta violencia aparece la llamada Mocromafia, término utilizado para identificar a diferentes clanes criminales cuyos miembros tienen mayoritariamente raíces marroquíes y que durante años han construido potentes redes de distribución de drogas en Bélgica y Países Bajos.

No constituye una única organización jerárquica, sino una constelación de grupos criminales que históricamente adquirieron una posición dominante en el tráfico europeo de hachís gracias a sus conexiones con Marruecos.

Guerra por el control de la cocaína

El enorme puerto de Amberes, uno de los principales accesos de cocaína al continente europeo, ha convertido Bélgica en un territorio estratégico para el narcotráfico internacional.

Las organizaciones de origen balcánico tienen una fuerte presencia en la introducción de cocaína a través de los grandes puertos europeos, mientras que los clanes vinculados a la Mocromafia disponen de extensas redes de distribución y venta. La pugna por controlar todo el negocio ha derivado en enfrentamientos cada vez más violentos.

Las autoridades belgas investigan ahora el origen del Kalashnikov, su destino y la organización para la que presuntamente trabajaba el detenido.

Por el momento, no se ha demostrado que el joven pertenezca a la Mocromafia. Sin embargo, la acusación formal por presunta pertenencia a una organización criminal, la naturaleza del arma que transportaba y el contexto de violencia entre narcotraficantes han llevado a los investigadores a explorar esa vía.

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