«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Un undécimo implicado logró huir a Siria

Diez sirios condenados en Alemania tras un asalto que acabó con un menor muerto al caer desde un octavo piso, pero sólo dos irán a prisión

Policía alemana. EuropaPress

Alemania vuelve a enfrentarse a un caso que combina violencia extrema y polémica judicial. Diez ciudadanos sirios han sido condenados por un brutal ataque en Hamburgo que terminó con la muerte de un menor iraquí de 15 años, que cayó desde un octavo piso mientras intentaba huir de la agresión. Sin embargo, sólo dos de los implicados ingresarán en prisión.

Los hechos se remontan al 14 de abril de 2025, cuando un grupo organizado de atacantes irrumpió de madrugada en una vivienda del distrito de Wilstorf. Ocho de ellos accedieron al piso tras derribar la puerta y romper una mampara con un machete, mientras otros tres permanecían fuera vigilando.

En el interior se encontraban cuatro jóvenes, que ya temían un ataque previo debido a amenazas anteriores. Ante la irrupción violenta, intentaron escapar por el balcón. Uno logró descender a un nivel inferior, pero el menor iraquí, identificado como Saif I., perdió el equilibrio al tratar de huir y cayó al vacío, muriendo en el acto.

La escena fue descrita por la juez como «propia de una película de terror», dada la brutalidad del asalto. Incluso tras la caída mortal, los agresores continuaron golpeando a uno de los ocupantes y amenazando a otro con un cuchillo, deteniéndose sólo cuando fueron conscientes de que una persona había muerto.

La investigación reveló además que el ataque fue una venganza en el marco de disputas entre grupos, y que el propio menor fallecido había estado implicado días antes en un secuestro y tortura relacionados con actividades criminales.

El tribunal ha considerado a siete de los acusados culpables de robo con violencia agravado y homicidio, mientras que otros tres fueron condenados por complicidad. Un undécimo implicado logró huir a Siria.

Sin embargo, el fallo judicial ha generado controversia: sólo dos de los sirios condenados cumplirán pena de prisión efectiva. El cabecilla, que era menor en el momento de los hechos, ha sido condenado a cuatro años y medio en régimen juvenil, mientras que otro acusado adulto ha recibido seis años de cárcel.

El resto de implicados ha recibido condenas suspendidas, penas reducidas o medidas alternativas como programas de reeducación, pese a su participación en un ataque que terminó con la muerte de un menor.

+ en
Fondo newsletter