«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Según han confirmado fuentes del Departamento vasco de Seguridad

Detenido un magrebí en Irún por herir con un arma blanca a una empleada: un día antes había sido arrestado por hospitalizar a un hombre con una botella

Ertzaintza en Irún. Redes sociales

Un inmigrante magrebí ha ingresado en prisión después de protagonizar dos incidentes violentos en apenas 48 horas en la localidad guipuzcoana de Irún, según han confirmado fuentes del Departamento vasco de Seguridad.

La decisión judicial llega tras una sucesión de hechos que comenzaron el domingo, cuando el joven, de 29 años y con antecedentes, se vio implicado en una agresión en un bar de la ciudad. Durante el altercado, arrojó una botella de vino contra otro hombre, alcanzándole en la cabeza y provocándole lesiones que obligaron a su traslado a un centro hospitalario. Lejos de calmarse, el individuo reaccionó con gran agresividad ante la llegada de los agentes, enfrentándose tanto a ertzainas como a policías locales, a quienes llegó a golpear. Por este episodio se le imputó también un delito de atentado contra la autoridad, aunque quedó en libertad tras ser detenido.

Sin embargo, apenas un día después, la situación se agravó notablemente. En la tarde del lunes, poco antes de las seis, el mismo individuo accedió a un comercio situado en el barrio de Santiago. Allí protagonizó un robo con violencia que terminó con una empleada herida. Según el relato policial, se produjo un forcejeo durante el cual el agresor utilizó un arma blanca, causando lesiones a la trabajadora antes de apoderarse del dinero de la caja registradora.

Tras hacerse con el botín, abandonó el establecimiento de manera precipitada, llegando a derribar varias botellas a su paso. La víctima, de nacionalidad española, fue socorrida por personas que se encontraban en la zona y posteriormente evacuada en ambulancia al Hospital del Bidasoa, donde recibió atención médica. Más tarde formalizó la correspondiente denuncia en dependencias policiales.

Gracias a la descripción facilitada por testigos, patrullas de la Ertzaintza desplegadas en las inmediaciones lograron localizar al sospechoso poco después de los hechos y procedieron a su arresto por un delito de robo con violencia.

En esta ocasión, y a diferencia de lo ocurrido tras el primer incidente, el detenido fue puesto a disposición judicial y el juez decretó su ingreso en prisión provisional.

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