Una encuesta del instituto CSA para CNEWS, Le Journal du Dimanche y Europe 1 señala que el 67% de los franceses cree que el «racismo contra los blancos» es una realidad en la Francia actual, un dato que sitúa el debate en el centro de la confrontación política y cultural en el país.
El estudio muestra una clara fractura según la orientación ideológica de los encuestados. Mientras una mayoría amplia respalda la existencia de este fenómeno, la izquierda lo rechaza de forma mayoritaria. En concreto, el 64% de los simpatizantes de La France Insoumise niega que exista este tipo de racismo, una postura que se intensifica entre los votantes del Europe Écologie Les Verts, donde el rechazo alcanza el 72%.
En cambio, el posicionamiento se equilibra en el espacio político central y en la izquierda tradicional. Entre los simpatizantes de Renaissance, formación vinculada al presidente Emmanuel Macron, el 52% considera que el racismo contra los blancos sí existe. Una proporción similar se registra entre los votantes del Partido Socialista, donde el 51% comparte esa percepción.
El mayor respaldo se concentra en la derecha. El 81% de los simpatizantes de Les Républicains afirma que este tipo de racismo es una realidad, una cifra que se eleva hasta el 91% entre los votantes del Rassemblement National.
Los datos evidencian que la cuestión del racismo, y en particular su definición y alcance, se ha convertido en un eje central del debate político francés. La interpretación del fenómeno varía según el bloque ideológico, lo que refleja una fractura profunda sobre cómo abordar la convivencia, la identidad nacional y las políticas de integración en Francia.