Dos inmigrantes afganos ilegales han sido declarados culpables de violar a una mujer amenazándola con un cuchillo en Barking Park, al este de Londres, mientras la víctima se encontraba contemplando las estrellas durante una primera cita.
Los condenados son Khan Agah, de 19 años, y Noorullah Ahmdzai, de 26, quienes atacaron a la mujer y al hombre que la acompañaba el 16 de agosto de 2025, según las informaciones publicadas tras el juicio celebrado en el Tribunal de la Corona de Snaresbrook.
La víctima se encontraba tumbada bajo las estrellas junto a su acompañante, que estaba tocando la guitarra, cuando los dos hombres se abalanzaron sobre ellos. Según la acusación, Ahmdzai violó a la mujer mientras Agah colocaba un cuchillo similar a una navaja suiza en el cuello del hombre y le amenazaba para impedir que interviniera.
Durante el juicio, la mujer relató ante el jurado que los dos atacantes la inmovilizaron contra el suelo antes de agredirla sexualmente. Su declaración provocó tal estado de angustia que la sesión tuvo que ser interrumpida temporalmente.
Los dos acusados habían negado los cargos de violación, amenazas con arma blanca y detención ilegal. Agah también rechazaba una acusación adicional de agresión sexual mediante penetración. Finalmente, ambos fueron declarados culpables.
Uno de ellos llegó en patera en 2023
Medios británicos como Court News UK han identificado expresamente a Agah y Ahmdzai como inmigrantes ilegales.
Además, GB News ha señalado que Ahmdzai llegó a Reino Unido en agosto de 2023 a bordo de una pequeña embarcación tras cruzar ilegalmente el Canal de la Mancha, una de las rutas migratorias que mayores problemas políticos y de seguridad ha generado durante los últimos años en el país.
El caso sale a la luz mientras el Gobierno británico afronta una creciente polémica por las orientaciones distribuidas por el Ministerio del Interior a los solicitantes de asilo para explicarles las normas básicas de convivencia y consentimiento sexual vigentes en el Reino Unido.
El documento, de nueve páginas y titulado Understanding Behaviours and Expectations in the UK, recuerda a los recién llegados que la violación y el acoso sexual son delitos, que las relaciones sexuales requieren consentimiento y que los menores de 16 años no pueden prestar legalmente ese consentimiento.
También especifica que no se puede utilizar la fuerza, las amenazas o la presión para mantener relaciones sexuales, ni siquiera dentro del matrimonio, y advierte contra comportamientos como seguir a desconocidos, realizar comentarios sexuales o hacer sonidos de besos dirigidos a otras personas.
Indignación por las instrucciones del Gobierno
La iniciativa ha provocado duras críticas entre políticos británicos que consideran revelador que el Ejecutivo tenga que explicar estas cuestiones a quienes llegan al país.
La diputada conservadora Katie Lam sostuvo que si una persona necesita que las autoridades le expliquen que la violación o las relaciones sexuales con menores son inadmisibles, la solución no debería consistir simplemente en entregarle un folleto una vez dentro del Reino Unido.
El líder de Reform UK, Nigel Farage, reaccionó preguntándose por qué el país permite la entrada de personas a las que hay que ofrecer este tipo de instrucciones, mientras el portavoz de Interior de la formación, Zia Yusuf, calificó la guía de «vergüenza».
El Ministerio del Interior británico sostiene que el documento pretende dejar claro a los solicitantes de asilo que el desconocimiento de la legislación británica no constituye una excusa y recuerda que la comisión de delitos puede afectar a sus solicitudes de protección internacional y desembocar en su expulsión.
Otros dos afganos, acusados de violar a una menor de 14 años
La condena de Barking Park ha trascendido además coincidiendo con otro procedimiento judicial relacionado con ciudadanos afganos.
Dos inmigrantes, Baryalai Rahimi, de 25 años, y Mirebadurahman Sadat, de 29, comparecieron ante el Tribunal de la Corona de Inner London acusados de delitos sexuales contra una niña de 14 años durante un trayecto ferroviario entre Kent y Londres.
Rahimi afronta tres acusaciones de violación y otros delitos sexuales, mientras que Sadat está acusado de agresión mediante penetración y de provocar o incitar a una menor a participar en actividades sexuales. Ambos han negado los cargos, por lo que en este segundo procedimiento no existe todavía una condena.